El economista y ex CEO de Syngenta, Antonio Aracre, apoyó el Proyecto de Modernización Laboral promovido por el gobierno de Javier Milei y afirmó que la economía argentina “no crece hace 20 años”, situación que atribuye a la falta de productividad.
En declaraciones radiales, Aracre afirmó que la iniciativa oficial puede favorecer especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Señaló que, aunque existen alrededor de seis millones de empleos privados registrados, hay cerca de ocho millones de personas trabajando en la informalidad como consecuencia del estancamiento económico.
“Argentina no crece hace 20 años y eso tiene que ver con la falta de productividad. A eso apuntamos con la reforma laboral, la reforma impositiva y, más adelante, la reforma previsional, además de la estabilización macroeconómica que se llevó adelante en los últimos años”, explicó.
El economista destacó que la alta informalidad laboral compromete la sustentabilidad del sistema previsional: quienes trabajan en negro no aportan para la jubilación ni cuentan con cobertura de salud, lo que reduce el nivel de los haberes.
Aracre sostuvo que uno de los objetivos centrales de la reforma laboral es encontrar mecanismos para que esos ocho millones de trabajadores informales empiecen a aportar. Reconoció que el empleo genuino surge con el crecimiento económico, pero advirtió que muchas empresas que funcionan correctamente mantienen personal no registrado porque regularizarlo implica costos y riesgos legales difíciles de asumir para una pyme.
Según el ex directivo, el proyecto busca disminuir el riesgo jurídico y la litigiosidad, de modo que los empleadores puedan formalizar trabajadores con un costo razonable y sin exponerse a sanciones desproporcionadas.
Finalmente, Aracre cuestionó el rol tradicional de los sindicatos, señalando que han enfocado su defensa en los trabajadores registrados y dejando fuera a los aproximadamente ocho millones de personas que hoy están en la informalidad.


