26 de enero de 2026
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Trump advierte que subirá aranceles a Corea del Sur por bloqueo del acuerdo comercial

Donald Trump intensificó este lunes su presión arancelaria al anunciar que elevará del 15 al 25 por ciento los impuestos sobre importaciones procedentes de Corea del Sur, en respuesta a que el acuerdo comercial pactado entre ambos gobiernos no ha sido ratificado por el Legislativo surcoreano. El anuncio, difundido en su red social Truth Social, impacta especialmente a automóviles, madera, productos farmacéuticos y otros bienes sujetos a aranceles recíprocos, lo que colocaría a las exportaciones surcoreanas en desventaja frente a competidores asiáticos y europeos.

“El Legislativo de Corea del Sur no está cumpliendo con su acuerdo con Estados Unidos”, escribió Trump en su publicación. Añadió que el pacto firmado con el presidente surcoreano Lee Jae Myung el 30 de julio de 2025 fue reafirmado durante su visita a Corea del Sur el 29 de octubre y preguntó por qué la Asamblea Nacional no lo ha aprobado.

La decisión representa un cambio abrupto respecto al marco comercial negociado después de meses de conversaciones tensas. El acuerdo de julio establecía que Estados Unidos mantendría aranceles de hasta el 15 por ciento sobre ciertos productos surcoreanos, incluidos vehículos, autopartes y farmacéuticos, una rebaja significativa frente al 25 por ciento que Trump había amenazado con imponer. A cambio, Corea del Sur se comprometió a inversiones por 350.000 millones de dólares en EE. UU., de los cuales 200.000 millones serían en efectivo y 150.000 millones en construcción naval.

El pacto también contemplaba la compra por parte de Korean Air de 103 aviones Boeing por 36.200 millones de dólares, el compromiso de Hyundai Motor Group de aumentar sus inversiones en Estados Unidos hasta 26.000 millones de dólares para 2028, y la adquisición anual de 3,3 millones de toneladas de gas natural licuado durante una década a partir de 2028. En su encuentro en Gyeongju, Trump calificó el acuerdo de “histórico” y Lee le otorgó la Gran Orden de Mugunghwa.

Sin embargo, el marco requería aprobación legislativa en ambos países. Mientras Estados Unidos actuó mediante declaraciones de emergencia económica que autorizaron a Trump a imponer aranceles sin pasar por el Congreso, Corea del Sur necesitaba la ratificación de su Asamblea Nacional, votación que aún no se ha celebrado y que ha motivado la amenaza estadounidense.

La parálisis legislativa resulta llamativa dado que el Partido Democrático de Lee controla la Asamblea Nacional con mayoría absoluta desde las elecciones de abril de 2024. Lee asumió la presidencia el 4 de junio de 2025 tras una crisis política que culminó con la destitución de su predecesor, Yoon Suk Yeol, quien en diciembre de 2024 intentó declarar la ley marcial sin éxito. La victoria de Lee en las elecciones anticipadas le otorgó un mandato y respaldo parlamentario para impulsar su agenda, incluida la gestión de la relación comercial con Washington.

El sector automotriz surcoreano es el más expuesto. En 2024, las exportaciones de automóviles desde Corea del Sur alcanzaron 70.780 millones de dólares, de los cuales el 49,1 por ciento se dirigió a Estados Unidos. Las autopartes supusieron otros 8.220 millones de dólares en ventas al mercado estadounidense, el 36,5 por ciento del total de componentes exportados. Empresas como Hyundai y Kia —que en 2024 exportaron más de 707.000 vehículos híbridos y eléctricos— verían erosionada su competitividad si los aranceles suben al 25 por ciento.

El aumento también rompería la paridad competitiva que Corea del Sur había logrado con Japón y la Unión Europea, ambos sujetos a un gravamen del 15 por ciento tras sus acuerdos con Washington. Analistas del Banco de Corea estiman que el régimen arancelario propuesto podría reducir el crecimiento económico surcoreano en 0,45 puntos porcentuales en 2025 y 0,6 puntos en 2026, efectos que se agravarían con una tarifa del 25 por ciento.

El caso coreano ilustra el patrón observado en el segundo mandato de Trump: uso de amenazas arancelarias para forzar negociaciones favorables a Estados Unidos y cambios abruptos cuando los socios no ratifican los acuerdos. La semana pasada el presidente había amenazado con aranceles a ocho países europeos por disputas relacionadas con Groenlandia, aunque posteriormente retiró el ultimátum tras reuniones en el Foro Económico Mundial de Davos.

Desde Seúl, el gobierno de Lee Jae Myung no ha emitido una respuesta oficial a la amenaza. Fuentes parlamentarias citadas por la prensa surcoreana señalan divisiones internas sobre las obligaciones de inversión y su efecto en el tipo de cambio, pero no explican completamente la inacción durante meses. La falta de ratificación deja a Corea del Sur en una posición vulnerable: si se aplican los aranceles, los fabricantes perderían competitividad frente a Japón y Europa y podrían ver reducida su participación en el mercado estadounidense frente a productores locales. Para un país cuyas exportaciones representan cerca de la mitad del PIB, las consecuencias podrían extenderse más allá del sector automotriz y afectar la recuperación económica que Lee prometió.

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