Los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) agrupados en ATE anunciaron un paro total en todos los aeropuertos del país para el lunes 2 de febrero, en pleno recambio turístico.
Según el gremio, la medida se adoptó después de que las autoridades del organismo revirtieran un aumento salarial previamente acordado y no depositaran los sueldos el 31 de enero, como estaba previsto.
El paro, de 24 horas, abarcará los servicios de control terrestre, bomberos, sanidad, inspectores y personal administrativo, por lo que se verán afectados la mayoría de los vuelos, salvo los de Estado, sanitarios, humanitarios y los traslados de órganos.
Marcelo Belelli, delegado de ATE en el aeropuerto internacional de Ezeiza, dijo a Infobae que la protesta responde al incumplimiento de acuerdos salariales, a la falta de pago en tiempo y forma y a la anulación de un aumento que, según el gremio, ya había sido liquidado.
El dirigente advirtió además que los trabajadores están en estado de asamblea permanente y que desde este sábado pueden registrarse demoras en los vuelos desde y hacia los aeropuertos del país.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, anunció el paro en la red social X y afirmó que el Gobierno tomó la decisión de dar marcha atrás con un incremento salarial ya acordado, reliquidar los haberes y dejar a los trabajadores sin salarios; señaló que el aumento figuraba en los recibos y advirtió que, si no se cumplen las actas firmadas y no se cancelan los haberes, el paro será total desde las 00:00 del lunes.
Belelli compartió con este medio la carta que envió al administrador de la ANAC, Oscar Villabona, en la que comunica que desde ese día los trabajadores están en estado de asamblea permanente.
En ese documento, ATE denuncia que el Gobierno dejó sin efecto un adicional por “racionamiento” que, según el gremio, ya había sido acordado y liquidado.
Los referentes del sindicato constataron en el sistema SARHA que los recibos de sueldo estaban confeccionados con el acuerdo y, sin embargo, la ANAC habría revertido la decisión por razones no informadas.
Belelli señaló que estas decisiones perjudican gravemente los salarios, generan incertidumbre y tensiones innecesarias, y constituyen un retroceso sobre derechos ya adquiridos, atribuyendo el cambio a motivos políticos.
El delegado apuntó directamente a las autoridades de la ANAC, a la Secretaría de Transporte —a cargo desde hace pocos días de Fernando Herrmann— y a la Secretaría de Empleo Público.
Belelli concluyó que no permitirán que decisiones políticas de funcionarios sigan afectando el salario y la estabilidad del personal del organismo.
Consultada la Secretaría de Transporte sobre el conflicto, un vocero respondió que por el momento no emitirían declaraciones: “Nada por el momento”.


