El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, cuestionó la decisión de Estados Unidos de conceder una exención de 30 días a las sanciones sobre el petróleo ruso en el contexto de la guerra con Irán. En una conferencia de prensa conjunta con el presidente francés Emmanuel Macron en París, Zelensky consideró que “no es la decisión correcta” y advirtió que la medida podría aportar hasta 10.000 millones de dólares a Rusia para financiar la guerra. Señaló que este alivio financiero no contribuirá a poner fin a la invasión rusa de Ucrania, que ya supera los cuatro años.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció la exención temporal con el objetivo de liberar cargamentos rusos varados en el mar y mitigar la escasez de crudo provocada por las tensiones en el golfo Pérsico tras el conflicto con Irán. Analistas consultados indicaron que el aumento de los precios del petróleo, ligado a las interrupciones en la producción regional, beneficia a la economía rusa, que depende de esos ingresos para financiar su ofensiva militar.
Zelensky advirtió que levantar sanciones fortalecería a Rusia porque “gasta el dinero de las ventas de energía en armas”, y que esos fondos se traducen luego en más drones y otros sistemas empleados contra Ucrania. Para el mandatario, permitir el flujo adicional de ingresos energéticos solo incrementa los recursos disponibles para la guerra.
La medida estadounidense provocó reacciones entre aliados europeos. El canciller alemán Friedrich Merz calificó la exención como “incorrecta” y afirmó que seis miembros del Grupo de los Siete (G7) expresaron su desacuerdo ante el presidente estadounidense Donald Trump sobre el levantamiento de sanciones al petróleo ruso y los suministros de gas natural licuado. Merz sostuvo que el problema actual es de precios, no de suministro, y pidió conocer las razones adicionales que llevaron a Washington a tomar esa decisión.
Macron señaló que las sanciones europeas permanecen vigentes pese a la flexibilización temporal de Estados Unidos, describiendo las exenciones como “limitadas” y adoptadas “de manera excepcional”. Aclaró que no constituyen una reversión general ni permanente de las restricciones a Rusia.
El conflicto con Irán ha aumentado la presión sobre las reservas de defensa aérea en la región, lo que repercute en Ucrania. Zelensky afirmó que los estados árabes del golfo Pérsico han empleado en pocos días más misiles PAC-3 para repeler ataques iraníes que los que Kiev ha recibido de Washington en cuatro años, lo que agrava la escasez de sistemas de defensa aérea en Ucrania. Además, la Unión Europea aún no ha acordado un préstamo de 90.000 millones de euros para la compra de armamento, esperado para mediados de abril.
Para reforzar sus capacidades, Ucrania —uno de los principales productores mundiales de drones interceptores— ofreció compartir su experiencia con Estados Unidos y socios del golfo Pérsico, a la espera de recibir armamento avanzado a cambio. Trump rechazó la oferta, afirmando en una entrevista radial que “no necesitamos su ayuda en defensa contra drones”. Zelensky dijo que seis países solicitaron colaboración y que Ucrania ya envió equipos de expertos a tres de ellos, sin identificarlos. Subrayó que la entrega de interceptores por sí sola no basta y que es esencial trabajar de forma integral con radares y sistemas de defensa aérea, experiencia que Kiev está dispuesta a aportar.
Mientras tanto, las conversaciones mediadas por Estados Unidos entre Moscú y Kiev para detener el conflicto permanecen paralizadas debido a la guerra con Irán, aunque Zelensky señaló que podrían reanudarse la próxima semana. Macron reiteró que no hay justificación para reducir la presión sobre Rusia y aseguró que el apoyo a Ucrania no disminuirá pese a la coyuntura en Oriente Medio.
(Con información de AP y Reuters)



