19 de marzo de 2026
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El petróleo supera los 110 USD tras ataques en Medio Oriente

Los precios del petróleo subieron con fuerza: el Brent se situó alrededor de los 112 dólares por barril tras los ataques iraníes a varias instalaciones energéticas en Oriente Medio en represalia por una ofensiva previa contra el yacimiento de gas South Pars. Ese episodio elevó las tensiones con Estados Unidos e Israel y aumenta el riesgo de interrupciones prolongadas en el suministro global, según Reuters.

La escalada bélica incrementó la volatilidad en los mercados energéticos y podría provocar nuevas fricciones en la región, complicando la estabilidad de los precios y la continuidad del flujo de petróleo.

El alza del crudo ya impactó en los combustibles en Argentina: desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, los precios en los surtidores se aceleraron y registraron un aumento acumulado cercano al 9% en lo que va de marzo, de acuerdo con EcoGo. Esto se traslada al gasto de los consumidores y presiona la inflación mensual.

EcoGo es la principal referencia para seguir la evolución promedio de los combustibles en el país desde que las petroleras dejaron de publicar sus aumentos. Según su serie (base 100 en enero de 2025), el índice promedio de naftas y gasoil pasó de 136,3 el 26 de febrero a 148,2 el 16 de marzo, lo que equivale a una suba del 8,67% desde el empeoramiento del conflicto y la superación de los 100 dólares por barril de Brent. El ajuste sucede tras meses de incrementos moderados y con un traslado casi total a los precios al público.

Diferencias Brent-WTI

Al cierre del miércoles pasado, el Brent ganó 3,8% y continuó el jueves con otra suba de 4,66 dólares (4,3%), ubicándose en 112,04 dólares por barril. En la apertura la cotización llegó a tocar 112,86 dólares.

El crudo West Texas Intermediate (WTI) también aumentó, pero de forma más moderada: subió 96 centavos (1%) hasta 97,28 dólares por barril, tras un avance intradiario superior a los tres dólares. La brecha entre Brent y WTI alcanzó niveles no vistos en 11 años, impulsada por la liberación de reservas estratégicas en EE. UU. y por mayores costos logísticos, lo que volvió relativamente más atractivo al Brent.

Estos movimientos coinciden con ataques atribuidos a Irán contra instalaciones petroleras en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, en respuesta a los daños sufridos por infraestructuras iraníes en South Pars y Asaluyeh. Antes de los bombardeos, Irán había ordenado evacuaciones en los objetivos señalados.

Un yacimiento clave

South Pars es la sección iraní del mayor yacimiento de gas natural del mundo, compartido con Qatar en el golfo Pérsico.

QatarEnergy declaró que proyectiles iraníes contra Ras Laffan, el principal complejo de procesamiento de gas natural licuado (GNL) de Qatar, causaron “daños extensos”. Paralelamente, las autoridades saudíes anunciaron la destrucción de cuatro misiles balísticos dirigidos a Riad y la neutralización de un ataque con drones a una planta de gas.

Tendencia alcista

El expresidente Donald Trump afirmó al cierre del miércoles que fue Israel quien atacó South Pars y señaló que Estados Unidos y Qatar no participaron en la operación. Añadió que Israel no volvería a atacar esa infraestructura salvo que Irán atacara territorio qatarí, y advirtió que Estados Unidos respondería si Irán actuaba contra Doha.

Analistas, como Tina Teng consultada por Reuters, estiman que la tendencia alcista en los precios del petróleo se mantendrá mientras los ataques sigan afectando la infraestructura energética regional y no haya señales de desescalada ni se reabra plenamente el estrecho de Ormuz, ruta clave para el transporte petrolero mundial.

Trump evalúa además el despliegue de miles de soldados estadounidenses en la región. Entre las opciones se barajan operaciones destinadas a garantizar la seguridad de la navegación por el estrecho de Ormuz, que podrían implicar recursos aéreos y navales y eventualmente refuerzos terrestres.

En paralelo, la Reserva Federal mantuvo las tasas de interés sin cambios y adoptó un tono más cauteloso por la incertidumbre generada por la guerra. La entidad proyecta presiones inflacionarias y monitorea de cerca el impacto económico de la escalada militar.

Priyanka Sachdeva, analista de Phillip Nova, advirtió que la escalada en Medio Oriente, los ataques a infraestructura petrolera y la muerte de líderes iraníes aumentan la probabilidad de una interrupción prolongada del suministro. El riesgo de daños continuados en instalaciones críticas condiciona el panorama inmediato del mercado energético.

El episodio alteró de manera notable la dinámica de precios del petróleo a nivel global, reforzó la primacía del Brent frente al WTI y plantea escenarios de mayor inflación y costos energéticos si persisten las hostilidades.

Con información de Reuters

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