8 de abril de 2026
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Revelaron el plan del crimen del chofer de aplicación en Santa Fe: falsa cita y ataque a martillazos

Una cita pactada por mensajes, una dirección en San Lorenzo y una serie de hechos que terminaron en la muerte por asfixia y golpes con un martillo son parte de los detalles conocidos sobre el caso de Omar Rendón, el conductor de aplicación colombiano hallado sin vida en las afueras de Roldán, en la provincia de Santa Fe.

Según la reconstrucción fiscal, los imputados Agustina Ellero y Ezequiel Rodríguez planificaron el contacto con Rendón días antes del hecho. El martes 24 de marzo, la mujer habría iniciado una conversación por WhatsApp con el chofer para coordinar un encuentro que se concretó la noche del miércoles 25 o la madrugada del jueves 26, fijándose finalmente en el departamento de Echeverría al 100, en San Lorenzo, donde vivía la pareja acusada.

En la imputación formal, el fiscal Aquiles Balbis sostiene que cerca de las 4.40 del jueves Rendón llegó al domicilio en su Fiat Siena rojo. Una vez dentro, Ellero lo hizo pasar y Rodríguez lo atacó por sorpresa con un martillo, provocándole fracturas en la nariz, el pómulo derecho y una costilla, además de una herida punzante en la clavícula. Tras la agresión, la pareja le sustrajo dinero y teléfonos, y lo forzaron a entregar contraseñas de sus cuentas, lo que permitió transferir 216.000 pesos a la cuenta de la pareja de la imputada y 19.522 pesos a la cuenta de la mujer, según el expediente.

De acuerdo con la hipótesis del Ministerio Público de la Acusación, el móvil fue encubrir el delito. El fiscal Balbis explicó que, una vez reducido, Rodríguez provocó la muerte de Rendón por asfixia mecánica, con el objetivo de eliminar un testigo y evitar denuncias.

La investigación agregó que, tras el fallecimiento, Rodríguez y Ellero trasladaron el cuerpo y el vehículo de la víctima hasta la zona del Parque Industrial de Roldán, donde abandonaron el cadáver en un sector rural. El automóvil fue dejado en la zona rural de Ricardone sin patentes y se le quitaron la batería y el matafuego. En los días siguientes, usando los teléfonos de Rendón, los imputados contactaron a clientes habituales del chofer para simular que seguía activo y conseguir transferencias hacia cuentas bajo su control.

El cuerpo fue localizado el domingo siguiente al crimen luego de que la mujer se presentara en una dependencia policial y, durante su traslado, indicara la ubicación exacta del cadáver. Personal del Departamento Criminalístico y de la División Científica Forense de Rosario trabajó en la escena y el cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal.

Las pericias en el domicilio de Echeverría al 100 resultaron relevantes: el uso de luminol dio positivo en un colchón, en una pared y en el piso, lo que los investigadores interpretaron como indicios de posible escena del crimen. La policía incautó ropa con manchas hemáticas, teléfonos celulares, un martillo y un matafuego vinculado al Fiat Siena de la víctima. En un Chevrolet Astra propiedad de Rodríguez, estacionado en el lugar, el luminol detectó dos gotas de sangre que podrían corresponder a Rendón.

La geolocalización de uno de los teléfonos de la víctima permitió reconstruir movimientos posteriores al homicidio, marcando actividad en la vivienda de San Lorenzo. En ese operativo fue demorado un allegado de Ellero.

El informe de la autopsia indicó que el cuerpo presentaba signos de putrefacción, sin lesiones por arma blanca ni por fuego, y con marcas compatibles con ataques de animales en el rostro. La causa de la muerte fue determinada como asfixia mecánica.

El Ministerio Público de la Acusación calificó el hecho como homicidio criminis causa, es decir, la muerte intencional para consumar otro delito y lograr impunidad. Tanto Ezequiel Rodríguez como Agustina Ellero permanecen detenidos con prisión preventiva a la espera del juicio oral.

Paralelamente al proceso judicial, la pesquisa destacó el uso de herramientas tecnológicas —luminol, geolocalización y rastreo de transferencias bancarias— como pruebas fundamentales para reconstruir la secuencia delictiva y atribuir responsabilidades. La confesión espontánea de Ellero fue determinante para localizar el cuerpo y avanzar con la imputación.

La investigación continúa y la causa está a cargo de la fiscalía; el entorno de la víctima y los vecinos de la zona siguen atentos a los próximos pasos judiciales.

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