En Comodoro Rivadavia (Chubut) se produjo un tenso enfrentamiento entre el padre de un niño de cuatro años, su ex pareja (la madre del menor) y la actual pareja de ella; ambos son los principales sospechosos por la muerte del menor. El niño, llamado Ángel, llegó sin vida a un centro de urgencias tras haber sido llevado por su madre; la autopsia indicó que presentaba 22 golpes en la cabeza y lesiones en otras partes del cuerpo.
Según el relato de la familia, la madre se había alejado cuando Ángel tenía un año y el niño fue criado por su padre y su madrastra. Tiempo después la madre reapareció y solicitó retomar el contacto, y un equipo de psicólogos, asistentes sociales y psicopedagogos recomendó ante el juez de familia que se habilitara la revinculación. El padre y la madrastra habían advertido que la madre y su pareja eran violentos y que Ángel mostraba rechazo y síntomas de sufrimiento —pérdida de apetito, cambios de comportamiento y enuresis— cuando estaba con ella, pero esas advertencias no fueron acogidas.
Tras la orden judicial de contacto, los problemas reaparecieron y finalmente el menor falleció en circunstancias que hoy se investigan. En la dependencia judicial donde se encontraron las partes, el padre protagonizó un fuerte incidente: llevaba un muñeco de Spider-Man que pertenecía al niño y, angustiado, increpó a la madre y a su pareja y los acusó de haber matado a su hijo; la situación quedó registrada en un video que se difundió ampliamente. El caso continúa en investigación judicial.



