La formación del nuevo gobierno en Hungría avanza rápidamente tras la victoria de Péter Magyar, que marcó un giro político al desplazar a Viktor Orbán después de 16 años en el poder. Magyar, líder del partido Tisza, presentó la primera lista de su gabinete con la intención de impulsar reformas profundas y restaurar las instituciones del Estado.
En el equipo propuesto, Anita Orbán —sin parentesco con el ex primer ministro— ocupará el Ministerio de Relaciones Exteriores. István Kapitány será responsable de Economía y Energía, y András Kármán asumirá Finanzas. Además, el gabinete se ampliará de 12 a 16 ministerios, incorporando carteras específicas como Salud, Educación y Protección Ambiental, que hasta ahora no tenían ministerios propios.
El partido Tisza logró 141 de los 199 escaños del Parlamento, una mayoría que le permite revertir decisiones previas e impulsar nuevas iniciativas. La sesión inaugural de la legislatura está prevista para el 9 o el 10 de mayo, fechas en las que se formalizarán los cargos y se elegirá oficialmente al primer ministro.
Entre las prioridades del nuevo gobierno figuran la restauración del Estado de derecho, el fortalecimiento de las instituciones democráticas y la rendición de cuentas de quienes hayan participado en actos de corrupción. Según el equipo de Magyar, estas medidas buscan recuperar la confianza ciudadana y garantizar una gestión más transparente.
Retorno de Hungría a la Corte Penal Internacional
En materia internacional, el gobierno anunció que Hungría volverá a integrarse a la Corte Penal Internacional (CPI) y acatará las órdenes de detención que emita el tribunal, incluida la dirigida al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, acusado en 2024 de crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Autoridades israelíes informaron que Magyar invitó a Netanyahu a Budapest el 23 de octubre con motivo del 70o aniversario del levantamiento contra los soviéticos. Al ser consultado sobre la invitación, el futuro primer ministro precisó que la convocatoria se extendió a todos los jefes de Estado con los que mantuvo contacto telefónico.
En una rueda de prensa, Magyar fue tajante sobre el cumplimiento de las obligaciones internacionales: “Si un país es miembro de la Corte Penal Internacional y una persona buscada entra en su territorio, debe ser detenida”. Añadió que los líderes internacionales conocen las implicaciones legales de sus visitas al exterior.
El regreso a la CPI, junto con la ampliación del gabinete, implica una reorientación de la política exterior y cambios en la estructura del Estado, con la creación de nuevas áreas de gestión y la reafirmación de compromisos multilaterales asumidos por Hungría.
(Con información de AP y AFP)



