La Unión Europea aprobó un préstamo de 90.000 millones de euros (105.000 millones de dólares) para Ucrania, cuya entrega había estado bloqueada durante meses por el veto de Hungría. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, celebrará la decisión este jueves con los líderes del bloque en una cumbre en Chipre.
Además, los Veintisiete dieron luz verde a un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, el vigésimo desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. Estas medidas se dirigen al sector bancario ruso y endurecen las restricciones sobre las exportaciones de petróleo, cuyos ingresos financian gran parte de la guerra contra Ucrania.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que la UE llega a la cumbre con “buenas noticias” y dijo que, mientras Rusia incrementa su agresividad, Europa refuerza su apoyo a Ucrania y aumenta la presión sobre la economía de guerra rusa.
El levantamiento del veto húngaro permitirá a la Comisión Europea abonar el primer tramo del préstamo aprobado en diciembre.
El consenso se facilitó también después de que Eslovaquia retirara sus objeciones tras la reanudación del flujo de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba, que había resultado dañado.
La jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, señaló en la red X que se ha superado el bloqueo y que la economía de guerra rusa está bajo creciente presión, mientras que Ucrania cuenta con un apoyo esencial.
Zelenski, que se reunirá en Chipre con los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, celebró la aprobación del préstamo y subrayó que reforzará al ejército ucraniano, aumentará la resiliencia del país y permitirá cumplir obligaciones sociales con la población.
El presidente indicó que espera el primer desembolso entre finales de mayo y principios de junio y pidió a la UE avanzar más allá de “ventajas simbólicas”, reclamando la plena adhesión de Ucrania al bloque.
Desbloqueo de Hungría
El préstamo, garantizado por el presupuesto de la UE, está destinado a financiar los costes relacionados con la guerra durante el período 2026-2027.
De los 90.000 millones, unos 60.000 millones se destinarán al esfuerzo militar y 30.000 millones a garantizar el funcionamiento del Estado.
Las bases del acuerdo definitivo se establecieron el miércoles, aunque fue necesario completar el procedimiento formal para su aprobación.
La decisión refleja que la derrota en las urnas del primer ministro saliente, el ultranacionalista Viktor Orbán, ya tiene repercusiones a nivel europeo.
Orbán, cercano al presidente ruso Vladímir Putin y crítico con las sanciones de la UE, había sido hasta ahora una excepción entre los líderes del bloque.
Tras su significativa derrota frente a Peter Magyar, una figura de la oposición proeuropea, se espera que las decisiones sobre Ucrania se tomen con mayor rapidez.
Orbán permanecerá en el cargo hasta el próximo mes, pero no asistirá a la cumbre.
Hungría vinculó su apoyo a la reanudación del suministro de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba, que fue dañado en enero por ataques y cuyo bombeo se restableció esta semana.
(AFP)

