Las bolsas europeas cerraron la semana con una caída destacada, afectadas por la preocupación de los inversores sobre riesgos para el crecimiento y la inflación, en un contexto de suministro energético tensionado por el conflicto en Oriente Medio. El índice paneuropeo STOXX 600 retrocedió un 0,6% hasta los 610,65 puntos y acumuló una pérdida semanal del 2,5%, rompiendo una racha de cuatro semanas al alza.
La tendencia negativa fue generalizada en la apertura: Madrid lideró las pérdidas con un retroceso del 1,1% en su índice de referencia, seguida de París con -0,8%. También registraron descensos los parqués de Milán, Londres y Fráncfort. El Euro Stoxx 50, que reúne a las mayores compañías europeas, bajó un 0,44% en la apertura.
La caída obedeció, en gran medida, a la incertidumbre sobre la reanudación de negociaciones de paz en la región. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en su red social Truth Social la prórroga del alto el fuego entre Israel y Líbano por tres semanas y dijo que Estados Unidos colaborará con Líbano para protegerlo de Hizbulá. Pese a la tregua, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron de un ataque contra un lanzacohetes que habría disparado desde Líbano.
El conflicto mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, lo que impulsó el precio del petróleo: el Brent superó los 107 dólares antes de moderarse a 106,13 dólares (+1%). El WTI subió un 0,55%, hasta 96,38 dólares, después de tocar 98,40 dólares en la sesión anterior. El gas natural TTF avanzó un 1,73%, situándose en 45,26 euros por megavatio/hora.
Ante esta situación, las acciones europeas han quedado rezagadas frente a los mercados estadounidenses por el temor a la vulnerabilidad del continente ante el encarecimiento energético. Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management, señala oportunidades en sectores menos expuestos al alza de la energía, como el de la salud, y no prevé que el aumento de los precios energéticos desencadene una recesión.
La mayoría de los sectores cerraron en rojo; el aeroespacial y de defensa fue el más afectado, con una caída del 3,2%. En cambio, el sector tecnológico subió un 1,5%, impulsado por el alza del 4,7% en SAP tras superar las estimaciones trimestrales gracias al crecimiento de su negocio en la nube.
Durante la sesión, el euro se depreció un 0,05% y se mantuvo por debajo de 1,17 dólares, cotizando en 1,167. Los metales preciosos retrocedieron: el oro cayó un 0,71%, hasta 4.690,8 dólares la onza, y la plata bajó un 1,58%, hasta 74,31 dólares.
En los mercados de renta fija, la rentabilidad del bono alemán a diez años subió hasta el 3,035%, y la del bono español alcanzó el 3,503%. En criptomonedas, el bitcóin registró una leve caída del 0,09%, situándose en 77.839,2 dólares.
El comportamiento en otras regiones fue mixto: en Asia, el Nikkei de Tokio subió cerca de un 1%, Shanghái retrocedió un 0,33% y Shenzhen un 0,69%, mientras el Hang Seng de Hong Kong avanzaba un 1,25% antes del cierre. En Japón, la inflación interanual en marzo fue del 1,8%, por debajo del objetivo del 2% del Banco de Japón, pese a las inquietudes por el suministro energético vinculadas al conflicto en Irán.
En Estados Unidos, los futuros de Wall Street mostraban un tono mixto: el Dow Jones de Industriales caía un 0,11%, mientras el S&P 500 y el Nasdaq subían un 0,15% y un 0,63%, respectivamente, tras una sesión previa con descensos.
Las perspectivas económicas en Europa se ven afectadas por el empeoramiento previsto del índice de clima de negocio de Alemania, según el instituto IFO, principalmente por el impacto que el conflicto en Oriente Medio está teniendo en las expectativas y la actividad de las empresas alemanas.
(Con información de EFE y Reuters)

