La interna del peronismo en Tigre volvió a agudizarse tras la difusión de un comunicado del espacio “Peronismo de Tigre”, afín al intendente Julio Zamora. En el texto, el sector cuestiona con dureza al massismo y señala a la actual conducción del Partido Justicialista local como resultado de una decisión impuesta “a dedo”.
Bajo el título “El dedo y la cobardía no pueden marcar la historia del peronismo de Tigre”, el pronunciamiento critica el mecanismo que llevó a Luis Samyn a asumir al frente del PJ distrital. Según el documento, esa agrupación intenta presentarse como autoridad sin haber pasado por un proceso de elecciones internas que legitimara su liderazgo.
Desde el zamorismo sostienen que ese espacio “no demostró la valentía mínima de someterse a elecciones internas” y lo acusan de recurrir a “maniobras judiciales” por falta de coraje político para dirimir la disputa en las urnas.
El comunicado advierte que la situación carece de precedentes en el peronismo local y cuestiona los intentos de construir legitimidad por vías que, a juicio del sector, no cuentan con el respaldo de la militancia ni de los simpatizantes, describiendo la llegada de la nueva conducción como una irrupción forzada en la vida partidaria.
Además, el texto añade una lectura política más amplia: denuncia la presencia de dirigentes vinculados a lo que califica como “uno de los peores gobiernos de la democracia”, quienes, según el comunicado, habrían aprovechado el contexto para cuestionar la gestión municipal de Zamora.
Ante este panorama, el espacio reclamó la intervención del Partido Justicialista bonaerense y exigió la convocatoria “inmediata” a elecciones internas abiertas, con el fin de dirimir la conducción de manera legítima y transparente.
“El que gana conduce y el que pierde acompaña”, concluye el pronunciamiento, retomando una máxima histórica del peronismo y señalando, no obstante, que las condiciones actuales no permiten que esa regla se aplique con normalidad.
El episodio profundiza la fractura entre el zamorismo y el massismo en Tigre, en un contexto donde la unidad del peronismo aparece cada vez más distante y las disputas de poder permanecen sin una solución clara.


