White Sands National Park, situado en la cuenca de Tularosa en el centro-sur de Nuevo México, alberga el mayor campo de dunas de yeso del mundo. Con una extensión de 635 km2, el parque recibe a miles de visitantes anualmente y ofrece actividades que van desde el descenso en dunas hasta recorridos paisajísticos y eventos nocturnos; además, los pueblos cercanos brindan oferta cultural y gastronómica, según la revista Travel + Leisure.
El paisaje combina arenas blanquísimas y vegetación desértica, y permite actividades como senderismo, paseos panorámicos y experiencias bajo la luna llena. El parque permanece abierto todo el año, salvo los días de Acción de Gracias y Navidad. La tarifa de entrada es de USD 25 por vehículo, válida para todos los ocupantes.
Las dunas de yeso crean un entorno visual que muchos describen como casi extraterrestre. Nicole Barker, portavoz del Departamento de Turismo de Nuevo México, destaca que White Sands es el mayor campo de dunas de yeso del planeta.
Al amanecer y al atardecer las arenas pueden adquirir matices rosados y azulados, lo que atrae a turistas, fotógrafos y senderistas en busca de diferentes oportunidades de exploración.
Actividades y consejos para explorar White Sands
Una de las principales atracciones es deslizarse por las laderas con trineos de plástico encerado, que se pueden adquirir en el centro de visitantes; las pendientes más notables se encuentran en la zona del Alkali Flat Trail.
El recorrido panorámico Dunes Drive, de aproximadamente 25 km, conecta miradores, áreas de picnic y servicios. Entre marzo y noviembre, el parque organiza actividades nocturnas en las noches de luna llena, en las que se extiende el horario de cierre y se ofrecen presentaciones musicales, recorridos guiados y otras actividades especiales.
El parque está a unas tres horas y media por carretera desde el aeropuerto de Albuquerque y cerca de cinco horas desde el de Tucson. Se recomienda llevar suficiente agua, alimentos y protector solar, ya que el centro de visitantes solo ofrece refrigerios ligeros. También es aconsejable comprar o descargar la entrada con antelación, pues no hay Wi‐Fi ni buena cobertura móvil en gran parte del área. Vientos fuertes o lluvias intensas pueden obligar a restringir el acceso, en especial en la segunda mitad de Dunes Drive.
La primavera y el otoño suelen ser las estaciones más recomendables para visitar, con temperaturas habituales entre 21 y 27 °C. El otoño suele ofrecer clima más templado y menos afluencia de turistas. En verano las temperaturas pueden superar los 43 °C y aumentan las probabilidades de tormentas eléctricas, sobre todo desde julio en adelante.
El parque dispone de rutas para distintos niveles. El Alkali Flat Trail, un circuito de 8 km que atraviesa las dunas más extensas, exige unas tres horas de marcha y se considera de alta dificultad.
El Dune Life Nature Trail, de 1,6 km, se recorre en torno a una hora y muestra la biodiversidad local y la transición del matorral a las dunas. Entre marzo y noviembre se ofrecen caminatas nocturnas guiadas, como la Moonlight Hike, de aproximadamente dos horas, que requieren reserva en línea y tienen un coste de USD 8 por adulto y USD 4 para menores de 15 años.
También hay actividades más cortas como la Sunset Stroll, un paseo al atardecer con explicaciones sobre la geología y la flora local, y el Backcountry Camping Trail, de 3,2 km, popular para ver la puesta de sol sobre el mar de yeso.
No hay alojamientos dentro del parque; las opciones más cercanas se encuentran en Alamogordo y Las Cruces. Para quienes prefieren acampar, el Oliver Lee Memorial State Park, a 43 km, ofrece instalaciones que incluyen 15 espacios con agua y electricidad, 24 campamentos para tiendas y tres sitios acondicionados para distintas necesidades.

