Mirtha Legrand, que había reducido su actividad por un cuadro de salud, sufrió un impacto emocional mientras se recuperaba de una gripe viral. Su amigo cercano Carlos Rottemberg contó que, aunque su estado clínico no reviste gravedad, la noticia del fallecimiento de Luis Brandoni la afectó profundamente en un momento particularmente sensible de su convalecencia.
Rottemberg dijo: “Está bien, está saliendo de una gripe viral y no hubo otra cosa”, y agregó que gran parte de la conversación se centró en el reciente fallecimiento, que la golpeó mucho. Durante esos días, la conductora estuvo más retraída de lo habitual, un comportamiento atribuido a la combinación del malestar físico y la conmoción emocional.
Según la propia Mirtha, su dolencia habría comenzado después de asistir a una función teatral en la que el aire acondicionado estaba muy bajo; ella comentó que, por ser muy conocida, prefirió no moverse de su butaca y posiblemente se expuso al frío. El entorno de la conductora procura llevar tranquilidad: su recuperación continúa y, según las fuentes, evoluciona favorablemente.
El episodio mostró un lado más sensible de una figura emblemática de la televisión argentina, recordando que incluso personas con vasta trayectoria pueden verse afectadas de manera significativa por pérdidas personales.
Fuente: Revista Paparazzi.

