El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Khamenei, instó a la población a emprender una “batalla económica” y a “decepcionar” a los enemigos del país, en alusión a Estados Unidos e Israel, en un momento en que Washington aplica sanciones a entidades financieras vinculadas con Teherán.
En un comunicado escrito, Khamenei señaló que la República Islámica ya demostró su avance y capacidades en un enfrentamiento militar contra sus adversarios, y añadió que también debe “decepcionar y derrotar” a esos enemigos en la dimensión de la yihad económica y cultural.
Un allegado al líder pidió priorizar el consumo de productos nacionales y exhortó a los empresarios afectados por la crisis a evitar despidos y mantener a sus empleados.
A pesar del alto el fuego vigente en el conflicto en Oriente Medio, fuerzas estadounidenses bloquearon puertos iraníes, interrumpiendo envíos de petróleo, una fuente clave de ingresos para el Estado. El centro nacional de estadísticas de Irán reportó que la inflación superó el 50% en las últimas semanas.
Analistas de divisas indican que el rial iraní cayó a un mínimo histórico frente al dólar durante la semana. Un funcionario laboral informó que 191.000 personas solicitaron el subsidio de desempleo tras perder sus empleos por las consecuencias del conflicto.
En el contexto del bloqueo sobre el estrecho de Ormuz y la crisis derivada del enfrentamiento, Khamenei pidió a la población mantener su apoyo a las Fuerzas Armadas y solicitó a los empresarios “considerar a cada trabajador como un activo valioso”, en respaldo a las medidas del régimen.
En su mensaje por el Día del Trabajo y el Día del Maestro, Khamenei afirmó que, tras años de esfuerzo, Irán se ha consolidado como potencia militar al definir una identidad iraní-islámica e inculcarla lo más profundamente posible en la mente y el alma de la juventud.
El líder elogió a los educadores como “el eslabón más eficaz en la batalla cultural” y a los trabajadores como “el elemento más eficaz en la batalla económica”. Añadió que ambos constituyen la columna vertebral de los ámbitos cultural y económico, por lo que deben ser plenamente conscientes de la importancia de su función más allá de una simple remuneración.
Según informes, entre diciembre de 2025 y los primeros dos meses de 2026 las fuerzas estatales reprimieron protestas que pedían cambios en las autoridades ante el deterioro económico, con un saldo de miles de manifestantes muertos.
La semana pasada, el líder supremo firmó una declaración oficial en la que definió la presencia de Estados Unidos en el Golfo Pérsico como el principal factor de inestabilidad regional y anunció el inicio de “una nueva era” tras la última movilización militar en el estrecho de Ormuz.
El texto, difundido en el aniversario del control iraní sobre esa vía estratégica, sostiene que la influencia extranjera atraviesa un declive irreversible y advierte que los enemigos de Irán solo tendrán cabida en “las aguas más profundas” del golfo. En su mensaje, Khamenei reivindicó el 30 de abril como Día Nacional del Golfo Pérsico y subrayó que Irán posee la costa más extensa de la región.
«Hoy, dos meses después de la mayor movilización militar y agresión de las potencias en la región y la humillante derrota de Estados Unidos, se vislumbra una nueva era para el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz», expresó Khamenei, al definir el momento actual como un punto de quiebre para el equilibrio geopolítico regional.
(Con información de AFP y Europa Press)

