Los drones de fibra óptica de bajo coste utilizados por Hezbolá están planteando nuevos retos a las tropas israelíes en el sur del Líbano y obligan al ejército a ajustar sus tácticas frente a una amenaza que se vuelve más letal.
El ejército israelí, considerado muy avanzado, confirmó la muerte de dos soldados y un contratista civil en ataques con drones explosivos en menos de una semana, además de varios heridos, pese al alto el fuego vigente desde mediados de abril.
Estos aparatos son pequeños, económicos y fáciles de conseguir; Orna Mizrahi, investigadora principal del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel (INSS), los comparó con “juguetes para niños”. Según Mizrahi, las fuerzas militares no estaban preparadas para contrarrestar explosivos con una tecnología tan básica.
Israel mantiene operaciones contra Hezbolá en el sur del Líbano desde principios de marzo, con despliegues de tropas destinados a enfrentar al grupo respaldado por Irán.
La violencia se ha mantenido desde entonces y ambas partes se acusan mutuamente de violar el alto el fuego.
A diferencia de los drones convencionales guiados por GPS o radio, susceptibles a interferencias, Hezbolá emplea dispositivos conectados al punto de lanzamiento mediante un cable de fibra óptica muy fino que puede prolongarse decenas de kilómetros.
Los operadores controlan los drones en primera persona (FPV) con pantallas o gafas de realidad virtual, equipos que requieren una formación mínima.
“Como el dron no transmite la imagen por radiodifusión ni recibe órdenes por radio, no puede ser detectado por inteligencia electrónica ni ser bloqueado mediante guerra electrónica”, explicó Arie Aviram, experto del INSS.
La velocidad y precisión de estos drones les permite causar daños significativos, y la ausencia de huellas electrónicas fuerza a las tropas a depender del radar o de la observación visual, medios que con frecuencia llegan demasiado tarde.
Guerra asimétrica
El uso de este tipo de drones por parte de Hezbolá encaja en tácticas de guerra asimétrica, indicó Mizrahi.
En los últimos días el grupo ha incrementado el empleo de estos aparatos, un cambio notable frente a las oleadas de cohetes registradas en las semanas iniciales del conflicto.
Expertos estiman que ensamblar un dron de fibra óptica puede costar desde unos pocos cientos de dólares hasta alrededor de 4.000 dólares, según la calidad y los componentes, que pueden comprarse en plataformas en línea como AliExpress.
El viernes, Youssef al Zein, jefe de prensa de Hezbolá, confirmó el uso de estos drones y aseguró que se fabrican en el Líbano: “Somos conscientes de la superioridad del enemigo, pero al mismo tiempo estamos explotando sus puntos débiles”.
Para Israel, derribar drones baratos con sistemas avanzados de defensa aérea o con aviones de combate resulta costoso.
Aviram señaló que los láseres, como los previstos en el sistema de defensa Iron Beam, podrían ser una solución adecuada “si se desplegaran de forma amplia”, algo que aún no ocurre.
Como muestra del desafío, el Ministerio de Defensa israelí solicitó públicamente el 11 de abril propuestas para identificar capacidades adicionales que permitan enfrentar la amenaza de los drones FPV controlados por fibra óptica.
Redes y barreras
Un video difundido en redes por el periodista israelí Amit Segal parecía mostrar vehículos militares cubiertos con redes para protegerlos de estos drones; la AFP no pudo verificar la autenticidad del material.
Un alto mando militar dijo a la prensa que, por ahora, se emplean tecnologías de protección de la fuerza y otras medidas aprendidas en otros escenarios, como redes y barreras.
“Es una amenaza a la que todavía nos estamos adaptando; no hay nada infalible”, agregó el oficial, y señaló que el ejército está “aprendiendo” de la experiencia en Ucrania, donde los drones de fibra óptica se han asentado como recurso habitual.
El medio israelí Mako informó en 2024 que Ucrania, que se ha convertido en un referente en el uso de drones desde la invasión rusa, ofreció su experiencia a Israel hace varios años, pero la oferta fue rechazada. “No hubo una respuesta concreta”, declaró entonces Oleksii Reznikov, exministro de Defensa de Ucrania.
Consultado por la AFP sobre los retos que suponen los drones explosivos de fibra óptica, el ejército israelí señaló que en semanas recientes ha realizado un análisis exhaustivo sobre el funcionamiento de la amenaza y su uso por parte de Hezbolá.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están monitorizando la amenaza de los drones y desarrollando métodos operativos para afrontarla”, afirmó la institución, y añadió que las tropas en el terreno trabajan continuamente para mejorar y adaptar sus sistemas ante una amenaza en evolución.
(AFP)

