La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió este domingo al presidente estadounidense, Donald Trump, que las opciones de Estados Unidos frente a Irán se han reducido a dos: emprender una operación militar que calificó de “imposible” o aceptar lo que llamó un “mal acuerdo”, en el contexto de las negociaciones para poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero.
La inteligencia de la Guardia publicó en la red social X que “el margen de decisión de Estados Unidos se ha reducido” y planteó que Trump debe optar entre una operación militar imposible o un acuerdo desfavorable con la República Islámica.
La advertencia siguió a la declaración de Trump de que revisará la propuesta de paz iraní, aunque anticipó críticas. En Truth Social afirmó que no cree que la oferta sea aceptable, porque según él Irán “aún no ha pagado un precio lo suficientemente alto” por acciones atribuidas al país durante los últimos 47 años.
La Guardia también informó que Teherán ha fijado un plazo para que Washington levante el bloqueo naval impuesto a puertos y buques iraníes desde el 13 de abril, sin detallar la fecha límite.
El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, añadió un tono desafiante: dijo que “la pelota está en el campo de Estados Unidos” y que Washington debe elegir entre la vía diplomática o mantener el enfoque confrontativo. Aseguró que Irán está preparado para ambas posibilidades.
Qué incluye el plan iraní de 14 puntos
La presión de Irán aumentó tras la entrega a Washington, a través de Pakistán como mediador, de una propuesta de 14 puntos para resolver el conflicto definitivamente. El plan, presentado en respuesta a una oferta estadounidense de nueve puntos, rechaza extender por dos meses el alto el fuego vigente desde el 8 de abril y demanda que todas las cuestiones relacionadas con la guerra se resuelvan en 30 días.
Entre los ejes principales figura el levantamiento del bloqueo naval —en el marco del cual el Comando Central de EE. UU. afirma haber interceptado 45 embarcaciones iraníes—, la creación de un nuevo mecanismo de gestión del estrecho de Ormuz y garantías verificables de no agresión por parte de Estados Unidos e Israel. Irán controló el paso estratégico desde los primeros días del conflicto al restringir el tránsito de petroleros, lo que contribuyó a que el precio del crudo superara los 110 dólares por barril.
La propuesta también exige la retirada de fuerzas estadounidenses de la región, el levantamiento de las sanciones reimpuestas por Washington tras su salida del acuerdo nuclear en 2018 y la liberación de activos congelados, entre ellos 6.000 millones de dólares retenidos en Qatar tras el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023. Teherán reclama además compensaciones por más de 3.400 muertos y daños a infraestructuras durante 39 días de bombardeos, según sus cifras, y el cese de las hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano.
El programa nuclear no forma parte de la propuesta inicial iraní; según medios estadounidenses, Irán pretende dejar esa negociación para una segunda fase. Esa cuestión sigue siendo el principal obstáculo: Washington exige el cese del enriquecimiento de uranio y la entrega de 440 kilos de material altamente enriquecido, demandas que Irán rechaza.
En ese contexto, el gobierno chino advirtió que no acatará las sanciones impuestas por Washington contra cinco empresas chinas acusadas de comprar petróleo iraní, dado que China es uno de los principales importadores del crudo iraní.
Irán y Estados Unidos celebraron una reunión de alto nivel en Islamabad los días 11 y 12 de abril sin alcanzar un acuerdo. Desde entonces no han reanudado conversaciones directas, aunque continúan los intercambios de mensajes mediante intermediarios.

