Guardar comida en la heladera no siempre garantiza seguridad: un error común es dejar los alimentos demasiado tiempo a temperatura ambiente antes de refrigerarlos. Ese descuido permite que los alimentos permanezcan en la “zona de peligro” (aprox. entre 5 °C y 60 °C), donde las bacterias pueden multiplicarse rápidamente y causar enfermedades, aunque los alimentos parezcan, huelan y sepan bien.
Recomendaciones clave para reducir riesgos
– No dejar alimentos cocidos más de 2 horas fuera del refrigerador; si la temperatura ambiente es alta, reducir ese tiempo a 1 hora.
– Refrigerar lo antes posible para sacar los alimentos de la zona de peligro.
– Mantener la heladera entre 0 °C y 5 °C; el frío ralentiza el crecimiento bacteriano pero no lo elimina.
– No fiarse únicamente del olor, aspecto o sabor para determinar si un alimento es seguro.
– Consumir las sobras dentro de 3 a 4 días como máximo.
– Evitar guardar alimentos que requieren frío constante en la puerta de la heladera, porque es la zona más variable en temperatura.
– Usar recipientes cerrados para prevenir contaminación cruzada.
La seguridad alimentaria comienza antes de guardar: además del tiempo, importa dónde y cómo se colocan los alimentos dentro del refrigerador. Corregir estos hábitos cotidianos ayuda a prevenir problemas de salud relacionados con la conservación inadecuada.

