30 de enero de 2026
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Compuestos tóxicos en superficies deportivas hechas con neumáticos usados

Investigadores de la Universidad Northeastern han detectado que el caucho reciclado procedente de neumáticos, utilizado ampliamente en campos de césped artificial y otras superficies deportivas, se descompone y genera cientos de compuestos químicos, muchos de ellos sin identificar y algunos con posibles riesgos para la salud y el medio ambiente.

El estudio, publicado en Environmental Science & Technology, advierte sobre la complejidad de estos productos de transformación y la falta de conocimiento sobre sus efectos, según la universidad y el trabajo titulado: “De la carretera al campo: Descifrando la transformación química del caucho granulado en neumáticos y césped artificial envejecido”.

El caucho granulado resulta de triturar neumáticos desechados y se emplea con la expectativa de beneficios ambientales y ahorro energético. No obstante, experimentos realizados en el campus de Boston muestran que la exposición prolongada a la luz solar, la lluvia y el deterioro produce al menos 572 productos de transformación distintos, cifra confirmada por la investigadora principal Madison McMinn.

Sólo entre el 4% y el 5% de esos compuestos pudieron identificarse mediante las bibliotecas químicas actuales, lo que revela una elevada “complejidad química” y una gran proporción de sustancias sin clasificar ni evaluar.

Uno de los compuestos más preocupantes detectados es la 6PPD-quinona, un producto de reacción del antioxidante usado en los neumáticos. Esta sustancia ha demostrado causar mortalidad aguda en peces como el salmón coho, incluso en concentraciones inferiores a un microgramo por litro, efecto documentado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos y otros estudios científicos.

Además de la 6PPD-quinona, el equipo identificó el 4-HDPA, un disruptor endocrino asociado a riesgos relacionados con el cáncer de mama, y el 1,3-DMBA, que puede producir efectos similares a los de las anfetaminas.

El impacto ya es visible en cursos de agua que atraviesan zonas urbanas y deportivas, donde se registra una elevada mortalidad de fauna acuática. Estudios citados por Northeastern estiman que en ríos contaminados con 6PPD-quinona hasta el 90% del salmón coho puede morir antes de reproducirse.

Pese a que un informe de 2019 de la Agencia de Protección Ambiental indicaba que, con el uso deportivo convencional, los riesgos para las personas eran bajos, la nueva publicación subraya que la mayoría de los productos generados por el envejecimiento del caucho siguen sin identificarse, lo que aumenta la incertidumbre sobre los posibles efectos.

El profesor Zhenyu Tian, líder del equipo, admite: “No se sabe cuáles son los efectos sobre el cuerpo humano o el medioambiente de la mayoría de estos productos”. La variedad y la persistencia de los compuestos, así como la formación continua de nuevas sustancias durante meses o años, dificultan la regulación y una gestión responsable de estos residuos.

La composición del caucho reciclado no es uniforme: varía según el fabricante, la edad de los neumáticos y las condiciones ambientales locales (humedad, radiación solar, etc.). El estudio señala que, en condiciones húmedas y al aire libre, la degradación del caucho granulado se acelera frente a lo observado en laboratorio o en ensayos secos, aunque los autores reconocen limitaciones en las simulaciones de envejecimiento real.

Esto implica que cada campo o superficie que utilice este material podría liberar una mezcla química única y aún no caracterizada por completo. Los investigadores advierten que centrarse únicamente en compuestos conocidos como la 6PPD-quinona no refleja adecuadamente los riesgos ambientales y sanitarios, dado que la mayoría de los productos de transformación carecen de evaluaciones toxicológicas.

El análisis de McMinn y Tian destaca la complejidad del envejecimiento químico y la necesidad de avanzar en la investigación de las sustancias derivadas del caucho, insistiendo en que lo medido hasta ahora representa solo una fracción de lo que ocurre en la realidad. Dada la persistencia de estos procesos, la formación de compuestos puede continuar durante años después de la instalación.

En resumen, aunque el caucho granulado se promociona por aparentes ventajas ambientales, la investigación de la Universidad Northeastern indica que el material sigue siendo químicamente activo, puede generar compuestos reactivos y plantea riesgos cuya magnitud aún se desconoce. Por tanto, el reciclaje de neumáticos en entornos urbanos y deportivos no es sin riesgos, y resulta urgente comprender mejor sus implicaciones antes de considerarlo inerte o inocuo.

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