A un año del anuncio del presidente Javier Milei sobre la salida de la República Argentina, esta madrugada se oficializó la desvinculación del país de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las autoridades señalaron que la medida busca permitir la definición de políticas sanitarias propias sin la intervención del organismo internacional.
En el Boletín Oficial, el director de la Dirección de Tratados, Juan Pablo Paniego, consignó los detalles de la renuncia del Gobierno. Registró que la denuncia del instrumento multilateral se presentó el 17 de marzo de 2025 y que la relación con la organización se disolvió este martes.
El Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto recordó que Argentina adhirió a la OMS el 22 de julio de 1946 en Nueva York, aunque el tratado no entró en vigencia para el país hasta el 22 de octubre de 1948, cuando se aprobó la Ley N° 13.211.
La decisión de retirarse de la OMS se anunció el 5 de febrero de 2025, cuando el jefe de Estado instruyó al entonces canciller Gerardo Werthein para tramitar la salida. El motivo aducido fueron las diferencias con las medidas sanitarias aplicadas por la organización durante la pandemia de COVID-19.
El Gobierno había cuestionado el desempeño de la OMS, acusándola de haber promovido “cuarentenas eternas sin sustento científico” y de haber fallado en su principal prueba de gestión de la crisis sanitaria.
Se sostuvo que las recomendaciones de la OMS respondían a influencias políticas y no a la evidencia científica, y se le criticó por su supuesta inflexibilidad, la negativa a reconocer errores, la asunción de competencias fuera de su mandato y el impacto sobre la soberanía de los países.
En ese marco, el Ejecutivo propuso repensar, a nivel internacional, el papel de los organismos supranacionales financiados por los Estados que, según su criterio, no cumplen los objetivos para los que fueron creados, realizan acción política y buscan imponerse por encima de los países miembros.
Al cumplirse un año de la ratificación de la salida del tratado, el ministro de Salud, Mario Lugones, afirmó que la misión será priorizar la salud de los argentinos y garantizar la capacidad del país para definir sus propias políticas sanitarias.
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En una publicación en la red social X, el ministro reiteró las críticas a la OMS, afirmando que durante años la organización avanzó con una agenda marcada por sesgos ideológicos, alejándose de la evidencia y promoviendo políticas con consecuencias profundas. Señaló que las “cuarentenas eternas” serían un ejemplo de un enfoque que priorizó la política sobre la ciencia.
Frente a los cuestionamientos, Lugones aseguró que Argentina no recibe financiamiento de la OMS y que la medida no afecta la calidad del sistema sanitario. Añadió que la salida permite implementar políticas propias y gestionar los recursos conforme a la realidad del país.
El ministro concluyó: “Seguimos cooperando en salud con países y organizaciones que respetan nuestra soberanía y se basan en evidencia científica. Las decisiones en la Argentina las tomamos los argentinos”.
En ese marco, Argentina reforzó la colaboración con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), con participación activa en la compra conjunta de medicamentos de alto costo y acciones para consolidar el acceso a vacunas en América Latina.
El Fondo Rotatorio de la OPS, herramienta central de cooperación regional, ha funcionado por más de cuarenta años, garantizando vacunas a precios competitivos y su distribución para más de 170 millones de personas en la región.
La reciente ampliación incluyó productos farmacéuticos de alto costo, como tratamientos oncológicos y medicamentos para enfermedades crónicas. Esa expansión fue resultado de una reunión entre el director de la OPS, Jarbas Barbosa, el ministro Lugones y autoridades argentinas, junto a representantes de más de cuarenta laboratorios, en la que se acordaron nuevos cupos de exportación y la ampliación de la cartera de compras conjuntas más allá de las vacunas.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) anunció medidas que simplifican trámites regulatorios en la región, de modo que las autorizaciones serán automáticamente válidas para compras conjuntas dentro del bloque.
Según Barbosa, estas reformas y acuerdos implicarán un aumento significativo del volumen de exportación. Si se suman la producción de la vacuna PCV20 y la de influenza —resultado de un acuerdo entre Sinergium y Seqirus—, Argentina podría exportar más de 250 millones de dólares por año, generando empleos de calidad y fortaleciendo el desarrollo productivo.
En conjunto, la integración con la OPS, la facilitación regulatoria y el crecimiento previsto de las exportaciones posicionan a Argentina para consolidarse como proveedor regional de insumos sanitarios y para reforzar su estructura científica y tecnológica nacional.



