La rivalidad entre escuderías en la Fórmula 1 no se limita a la pista. La nueva normativa estrenada este año abrió varias controversias: primero hubo escrutinio sobre las unidades de potencia Mercedes, impulsado por Audi, Ferrari y Honda, y ahora surgió un nuevo foco de atención por el diseño del Aston Martin AMR26, obra de Adrian Newey.
Según RacingNews365, la aparición tardía del AMR26 en los test privados de Barcelona —con pocas vueltas el jueves y una sesión completa el viernes— encendió las alarmas entre equipos. El medio afirmó que Newey introdujo soluciones extremas que, para algunos, podrían aproximarse o exceder los límites de la normativa.
La pretemporada que comienza en el Circuito Internacional de Baréin será decisiva para clarificar el asunto. Fuentes consultadas por RacingNews365 señalaron que están muy pendientes de lo que Aston Martin presente en Baréin y advirtieron que es probable que el departamento técnico de la FIA reciba numerosas solicitudes de interpretación de las reglas, según el periodista Sandor Mészáros.
Aunque la atención inicial se centró en las unidades de potencia Mercedes —utilizadas también por Alpine, McLaren y Williams—, la nueva era reglamentaria podría generar más puntos de fricción con distintos equipos. En ese sentido, la FIA ya expresó su postura para 2026: desea que las controversias se resuelvan en la pista y no en comités o tribunales. Nikolas Tombazis, responsable técnico del organismo, subrayó que el objetivo es que el campeonato premie la capacidad de ingeniería y conducción, no la interpretación de las reglas.
Adrian Newey respondió a las críticas desde la página oficial de Aston Martin. Ante la pregunta sobre si su diseño constituye una “interpretación agresiva” de las normas, dijo que no considera sus trabajos agresivos: que sigue lo que considera la dirección correcta y que esa dirección puede ser percibida como agresiva, pero no lo definió de forma tajante.
El medio El Español indicó que una de las zonas bajo escrutinio es la sofisticada suspensión trasera, que para algunos equipos podría estar en la frontera entre un brazo de suspensión legal y un elemento aerodinámico camuflado. Aunque la FIA autorizó el shakedown en Barcelona, la oficina técnica anticipa recibir numerosas peticiones de aclaración sobre interpretaciones del reglamento.
Newey explicó el enfoque de diseño: se parte de la configuración general del coche —distribución de pesos a lo largo de la distancia entre ejes y disposición de las masas principales— y luego se trabaja en las suspensiones, que juegan un papel clave en la gestión del flujo de aire. También mencionó diferencias en el alerón delantero, la forma del morro, los pontones laterales y el tratamiento de la parte trasera respecto a trabajos previos.
Además, enfatizó que el diseño es un conjunto integrado: no hay una sola pieza determinante, sino la interacción de todas ellas para conseguir equilibrio entre rendimiento aerodinámico, mecánico y dinámico, y su adaptación al piloto.
Tras el breve rodaje en Barcelona con camuflaje, donde apenas se apreciaron algunas soluciones extremas, la verdadera prueba llegará en Baréin cuando el AMR26 se presente con su librea definitiva y avance hacia la versión que debutará en el Gran Premio de Australia en marzo.
Newey reconoció que buscaron construir un coche con potencial de desarrollo y advirtió que el AMR26 que compita en Melbourne será distinto al visto en el shakedown de Barcelona, y que el modelo finalizado al cierre de temporada será a su vez diferente. Por eso insistió en la importancia de mantener la mente abierta frente a la evolución del coche.
Equipos, prensa y la propia FIA seguirán de cerca cualquier cambio en el AMR26 y las posibles solicitudes de interpretación del reglamento que puedan surgir a lo largo de la pretemporada.

