José Luis “Puma” Rodríguez fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de Patricia Aybar, en un fallo que establece un mínimo de 40 años de reclusión efectiva antes de poder solicitar la libertad condicional.
La sentencia fue leída ante una sala colmada y estuvo a cargo de los jueces Ernesto Domenech, Santiago Paolini y Andrés Vitali, quienes consideraron acreditado el “homicidio triplemente calificado por el vínculo, la alevosía y la violencia de género”.
Según el portal 0221, durante una de las audiencias del juicio Rodríguez sorprendió al admitir su responsabilidad sin atenuantes, ante el asombro de familiares y público; dijo: “Me tengo que pudrir en la cárcel”, provocando un clima conmovido y en silencio en la sala.
El tribunal determinó que el condenado solo podrá pedir el régimen de libertad condicional al cumplirse 40 años de prisión, subrayando la aplicación estricta de la pena en casos de violencia de género.
Los magistrados avalaron el planteo de la Fiscalía, conducida por la fiscal Leila Aguilar, quien durante el juicio describió la situación de extrema vulnerabilidad en la que se encontraba la víctima y la reiteración de episodios de maltrato.
El fallo rechazó además el recurso de la defensa oficial que había cuestionado la constitucionalidad de la prisión perpetua por la edad del imputado y solicitaba una revisión de la pena; el tribunal consideró que las agravantes y el contexto hacían procedente la pena máxima prevista.
El femicidio de Patricia Aybar ocurrió el 2 de mayo de 2022 en su domicilio, ubicado en 80 entre 118 y 118 bis del Barrio Jardín de Villa Elvira, en la ciudad de La Plata.
Aquel día, José Luis Rodríguez, de 62 años, se dirigió al domicilio y atacó a su ex pareja, causándole la muerte.
Desde su detención en esa jornada, Rodríguez permaneció privado de libertad bajo prisión preventiva durante el proceso.
En las audiencias, la fiscal Aguilar presentó una prueba que el tribunal consideró sólida y enfatizó la indefensión de la víctima al momento del ataque. Según el expediente, quedó probado el vínculo previo, la planificación del ataque y su ejecución con desprecio por la vida de Patricia Aybar.
La resolución condenatoria se conoció días después de una audiencia especialmente conmovedora, en la que la confesión pública del imputado afectó a la sala y a los hijos de la víctima, presentes durante la lectura del fallo.
Tras la sentencia, familiares directos de Patricia Aybar manifestaron que el fallo representa una forma de reparación y pidieron que la Justicia mantenga el mismo nivel de compromiso en todos los casos de femicidio que se tramitan en los tribunales bonaerenses.
En la etapa final del debate, Rodríguez volvió a hablar para reiterar su responsabilidad: “No quiero defenderme, solo espero que mis hijos puedan tener paz”, declaró.
Finalmente, los jueces establecieron que el imputado podrá solicitar la libertad condicional únicamente cuando hayan transcurrido cuarenta años de prisión efectiva desde la firmeza de la sentencia.


