Martín Mendinueta
Gimnasia igualó 2-2 con Tigre en Victoria, un punto que el equipo de Zaniratto puede valorar mientras continúa afinando su funcionamiento. Ante un rival ambicioso e intenso, el conjunto platense mostró buenas ideas ofensivas y logró resistir a pesar de sufrir por arriba en varias jugadas.
El partido comenzó parejo e impreciso, con los primeros minutos de estudio. Manuel Panaro fue lo más destacado de Gimnasia en el inicio por su atrevimiento, mientras Tigre apostó a la potencia de Ignacio Russo. A los 17 minutos, Nelson Insfrán protagonizó una atajada clave para evitar un contragolpe peligroso tras un pase atrás fallido de Marcelo Torres. Poco después, un cabezazo de Barrionuevo dio en el travesaño.
A los 27, Enzo Martínez adelantaría a Gimnasia con un gran cabezazo tras un tiro libre ejecutado por Nicolás Barros Schelotto. Entre los minutos 37 y 39 hubo más emociones: Romero igualó para Tigre con un anticipo dentro del área y enseguida Nacho Fernández habilitó a Marcelo Torres, que definió con calidad para poner a Gimnasia 2-1 al final del primer tiempo.
En la segunda mitad el conjunto local volvió a encontrar el empate desde un córner: Barrionuevo conectó de cabeza, libre de marca, y la pelota entró para el 2-2. Zaniratto realizó cambios durante el complemento: ingresó Lucas Castro por Nicolás Barros Schelotto y Diego Mastrángelo reemplazó a Nacho Miramón por lesión; más tarde entraron Franco Torres, Agustín Auzmendi y Juan Cruz Cortazzo por Panaro, Nacho Fernández y Marcelo Torres. Con el correr de los minutos se notó el desgaste en el mediocampo de Gimnasia y varias intervenciones de Insfrán continuaron siendo determinantes.
En resumen, Gimnasia consiguió un empate trabajado en Victoria que refleja avances ofensivos pero también aspectos defensivos por mejorar. El equipo vuelve a La Plata con un punto que le permite seguir puliendo su juego.
El informe de Facundo Ache en la previa del partido.

