7 de mayo de 2026
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Misterios y leyendas de Buenos Aires

La provincia de Buenos Aires conserva historias que atraen incluso a quienes no son muy curiosos. En el municipio de Bragado, sus habitantes y construcciones antiguas son testigos de antiguas intrigas que dejaron huellas duraderas. En Mar del Plata, partido de General Pueyrredón, el imponente Torreón del Monje, situado frente al mar, resguarda la memoria de una tragedia ocurrida en el siglo XVI.

Misterios y mitos: un caballo indomable y un alma perdida

Existen varias versiones sobre el origen de la leyenda que dio nombre a Bragado; todas comparten un tema común: la libertad.

“La historia del caballo representa nuestra identidad como pueblo, nos diferencia de cualquier otro lugar y dio nacimiento a la Fiesta Nacional del Caballo”, explicó Guillermo Toro, coordinador de Turismo local.

Según el profesor de geografía, astrónomo y meteorólogo Federico Rodríguez, en la época colonial la zona era conocida como la laguna Bragado Grande. Allí vagaba un caballo libre, de pelaje marrón y una franja blanca en el vientre, que los pobladores no lograban capturar.

La leyenda cuenta que, acorralado por indígenas y milicianos en alguna laguna, el potro eligió lanzarse al agua y morir antes que ser apresado. “El Padre Meinrado Hux lo describía como símbolo de fuerza y bravía, cualidades que también caracterizan a la población local. Ese caballo, mirando al horizonte, es el escudo de la ciudad”, señaló Rodríguez.

Otra versión vincula el nombre con la resistencia de los pueblos originarios frente a los conquistadores: muchos prefirieron luchar y resistir antes que perder su libertad. “Sea cual fuere el simbolismo, lo que se representa es la rebeldía”, añadió el especialista.

A pocos kilómetros, la estancia Montelén, en la localidad de Juan F. Salaberry del distrito, conserva sus propios mitos. Fundada en la década de 1870 por Máximo Fernández, vivió un período próspero con actividades agrícolas y ganaderas, y llegó a contar con una fábrica de quesos y una cremería.

La mansión, rodeada de árboles frutales, fue llamada La Matilde en homenaje a la esposa del fundador. La crisis económica de 1890 agravó sus dificultades y en 1904 la propiedad debió ser vendida.

La llegada de Juan Francisco Salaberry marcó una nueva etapa: embelleció la estancia, la convirtió en un centro de negocios y contrató al paisajista Carlos Thays para diseñar jardines. Incluso llegó a introducir animales exóticos, como un oso polar y una pareja de leones.

En 1910 ocurrió una tragedia: la hija del cuidador de los felinos fue atacada por una leona cuando se asomó entre las rejas de su jaula. Este hecho terrible dejó una sombra sobre Montelén y, según cuentan, dio inicio a fenómenos inexplicables. Aunque la niña fue enterrada en el cementerio de Bragado y la leona sacrificada, se dice que el alma de la pequeña persiste, generando un ambiente de misterio en torno a la capilla del Sagrado Corazón.

La estancia y el pueblo experimentaron un auge poblacional que luego decayó, en especial tras un tornado ocurrido en 1974.

“Los visitantes cuentan que ven una silueta cerca de las ruinas de la capilla”, relató Carla Suárez, guía de Turismo local.

“Un gran molino construido por Domingo Nochetti a partir de planos de Gustave Eiffel, el paisajismo original convertido en monte, y las dos palmeras frente a las ruinas de la capilla neogótica —donde se realizan visitas guiadas los fines de semana y feriados— sirven como escenario para eventos fotográficos”, explicó la especialista.

Espíritus errantes en el Torreón del Monje

En Mar del Plata, partido de General Pueyrredón, una estructura de estilo gótico frente al mar es el escenario de una leyenda que habla de espíritus que aún rondan el lugar. El Torreón del Monje fue proyectado en 1904 por el arquitecto Carlos Nordmann por encargo del empresario Ernesto Tornquist.

Según distintas versiones, el nombre podría homenajear al padre Ernesto Tornero, quien en el siglo XVI lideró el primer asentamiento religioso en las tierras del Río de la Plata y tuvo contacto con los pueblos originarios. En esa época, el capitán español Álvaro Rodríguez se enamoró de Marina, una mujer indígena, lo que provocó la ira del cacique Rucamará, que la tomó como prisionera.

Durante un ataque español al asentamiento, mientras muchos huían, Rodríguez encontró a su amada en la cima del Torreón junto a Rucamará, quien, sin salida, decidió arrojarse con la joven desde los acantilados.

El capitán, abrumado por la pérdida, permaneció en el lugar hasta su muerte, dando origen a las historias de almas errantes. Se cuenta que en noches de luna llena se escuchan llantos y el ruido de cascos, y que desde las olas surge la figura de una mujer joven vestida de blanco que parece llamar al guerrero español.

Esta mezcla de amor, tragedia y misterio atrae a turistas interesados en el pasado del Torreón del Monje y en la posibilidad de percibir la presencia de quienes, según la tradición, aún deambulan por sus muros.

Dos lugares fascinantes de la provincia de Buenos Aires para descubrir misterios, capturar imágenes singulares o inspirar relatos de ficción.

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