Emiliano Pinsón, que se encuentra en España participando en un tratamiento experimental para intentar frenar el avance de su Parkinson, publicó una foto en la que se lo veía con heridas en el rostro y un ojo lastimado. Ante la preocupación que generó la imagen, grabó un extenso descargo para explicar lo ocurrido y tranquilizar a quienes lo siguen.
Según relató, sufrió una caída mientras se dirigía a una clínica para recibir su medicación. Padece episodios de hipotensión (presión baja) que le provocan descompensaciones al cambiar de postura; en esta ocasión, al bajarse rápido de su vehículo, se desvaneció durante unos segundos y cayó. El golpe le causó cortes en el rostro que requirieron puntos de sutura. Afortunadamente, estaba dentro de la clínica cuando ocurrió y recibió atención inmediata; fue dado de alta rápidamente y no presenta lesiones graves, aunque él mismo admitió no estar en perfecto estado de salud.
Pinsón explicó que publicó la foto para anticipar posibles preguntas y evitar especulaciones sobre su aspecto. También reconoció que las caídas y otras dificultades como problemas en el habla y la escritura forman parte de su vida cotidiana desde el avance de la enfermedad. Comentó con humor la reacción de su hijo tras el incidente y pidió calma a quienes se preocuparon por su estado.
Sobre el tratamiento experimental, aclaró que su objetivo es ralentizar la progresión del Parkinson, no curarlo. Además indicó que desconoce si en esta fase del ensayo recibió medicación activa o placebo; esa información se sabrá entre junio y julio. Mientras tanto, continúa con el seguimiento médico y el tratamiento en España.

