Una paracaidista austríaca de 44 años sobrevivió casi milagrosamente tras el impacto de una avioneta Cessna con su parapente en pleno vuelo sobre una zona montañosa del oeste de Austria, en las cercanías de Salzburgo.
El choque quedó registrado por la cámara que llevaba la deportista y las imágenes se difundieron rápidamente en redes sociales.
El incidente tuvo lugar en una zona alpina frecuentada por turistas, vuelos recreativos y aficionados a deportes aéreos. Según la policía austríaca, la mujer había despegado desde una montaña cercana para un vuelo habitual cuando una pequeña aeronave, pilotada por un hombre de 28 años que realizaba un recorrido panorámico, la alcanzó.
En el video se ve cómo la avioneta aparece por detrás y atraviesa el parapente: la hélice destruye gran parte de la vela y de las cuerdas, lo que provoca que la paracaidista comience a girar violentamente y trate de recuperar el control mientras grita.
Tras varios segundos de caída descontrolada, la deportista logró activar su paracaídas de emergencia. Consiguió estabilizarse y aterrizar en un camino forestal situado en la montaña.
En sus redes sociales comentó que aún le cuesta creer lo ocurrido y que, salvo golpes y moretones, no sufrió heridas graves; describió la fecha del accidente como su “segundo cumpleaños”.
Las autoridades confirmaron que presentó lesiones leves y que acudió por sus propios medios a recibir atención médica. Equipos de rescate y un helicóptero policial participaron en el operativo y la trasladaron a un aeropuerto cercano para completar las evaluaciones.
El piloto de la avioneta también logró aterrizar sin que la aeronave se precipitara. Tras el impacto quedaron restos del parapente, incluidas cuerdas, enganchados en la aeronave. El hombre declaró que vio a la paracaidista demasiado tarde y no pudo evitar la colisión.
La investigación está abierta y las autoridades intentan esclarecer cómo ambos aparatos coincidieron en el mismo punto del espacio aéreo. En una primera versión se indicó que la mujer realizaba maniobras, pero la policía corrigió esa información y aclaró que el parapente volaba en línea recta cuando fue embestido desde atrás.
Especialistas en seguridad aérea señalaron que en esa región el espacio aéreo es compartido entre aeronaves motorizadas y actividades deportivas como parapente o ala delta. A diferencia de los grandes aeropuertos, muchas de estas áreas funcionan como espacios abiertos donde conviven distintos tipos de vuelos.
Uno de los aspectos en análisis es si se respetaron las normas de distancia y la prioridad aérea. Expertos recordaron que, en general, las aeronaves motorizadas deben evitar aproximarse peligrosamente a aparatos sin motor.
Las imágenes difundidas por la protagonista también muestran el momento del aterrizaje de emergencia; al tocar tierra, la mujer alcanza a decir “Sigo viva”, visiblemente en estado de shock.
El video se convirtió rápidamente en uno de los registros más impactantes recientes vinculados a accidentes deportivos aéreos y reavivó el debate sobre las medidas de seguridad en zonas turísticas donde coinciden avionetas y practicantes de deportes extremos.

