25 de mayo de 2026
Buenos Aires, 16 C

Países que formalizaron su adhesión a los Acuerdos de Abraham con Israel y los que no

Mientras impulsaba negociaciones con Irán y advertía sobre una posible escalada militar en Medio Oriente, el expresidente Donald Trump volvió a promover uno de los proyectos diplomáticos más ambiciosos ligados a su gestión: ampliar los Acuerdos de Abraham hacia una coalición regional mayor que incluya a diversos países árabes y musulmanes.

En un extenso mensaje publicado en Truth Social, Trump aseguró que las conversaciones con Teherán “avanzan bien” y pidió que varias naciones de la región formalicen su incorporación al pacto impulsado por Washington en 2020. Mencionó a Arabia Saudita, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania y Bahréin, además de Emiratos Árabes Unidos.

Sin embargo, la lista mezcló países que firmaron los Acuerdos de Abraham con estados que ya mantenían relaciones con Israel desde hace décadas y con otros que se sumaron posteriormente al marco diplomático promovido por Estados Unidos.

La declaración volvió a centrar la atención en un acuerdo que transformó parte del mapa diplomático regional, aunque sin resolver el conflicto palestino-israelí ni las tensiones estratégicas que persisten en la zona.

Qué son los Acuerdos de Abraham

Los Acuerdos de Abraham, anunciados en 2020 con mediación estadounidense, son una serie de pactos destinados a normalizar relaciones diplomáticas entre Israel y distintos países árabes.

Su propósito fue abrir una nueva etapa de cooperación política, económica y de seguridad en Medio Oriente, rompiendo un aislamiento regional hacia Israel que había durado décadas.

Durante mucho tiempo, gran parte del mundo árabe condicionó el reconocimiento de Israel a una solución previa para la cuestión palestina. Los Acuerdos de Abraham cambiaron parcialmente ese paradigma al priorizar intereses estratégicos comunes, en particular frente a la influencia regional de Irán.

El nombre del acuerdo alude a Abraham, figura compartida por judaísmo, cristianismo e islam.

Además de la normalización diplomática, los acuerdos facilitaron:

apertura de embajadas; vuelos directos; cooperación militar; inversiones; acuerdos comerciales; y proyectos conjuntos en tecnología y energía.

Para Estados Unidos, el proceso también buscó consolidar un eje regional alineado con Washington y reforzar la integración entre Israel y varios aliados árabes.

Los países que formalizaron su ingreso

Emiratos Árabes Unidos

Fue el primer país árabe del Golfo en establecer relaciones diplomáticas plenas con Israel bajo el nuevo marco impulsado por Washington.

La firma, en septiembre de 2020 en la Casa Blanca, dio inicio a una rápida expansión de vínculos comerciales, tecnológicos y de seguridad entre ambos países.

Bahrain

Bahréin firmó el acuerdo el mismo día que Emiratos Árabes Unidos.

El reino, cercano estratégica y militarmente a Estados Unidos y Arabia Saudita, avanzó en cooperación diplomática y de defensa con Israel.

Marruecos

Marruecos oficializó la normalización en diciembre de 2020.

Como parte del entendimiento, Washington reconoció la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental, un objetivo clave de la diplomacia de Rabat.

Sudán

Sudán anunció su incorporación al proceso de normalización en 2020 y alcanzó acuerdos iniciales con Israel.

No obstante, la crisis política y el conflicto interno en el país obstaculizaron la plena implementación y la consolidación definitiva de las relaciones diplomáticas.

El bloque pendiente

Arabia Saudita

El mayor reino petrolero de la región sigue siendo el objetivo diplomático pendiente más relevante para Estados Unidos e Israel.

Riad no formalizó su ingreso a los Acuerdos de Abraham, aunque en 2023 hubo negociaciones avanzadas, mediadas por Estados Unidos, para una posible normalización.

La guerra en Gaza, iniciada tras el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, complicó seriamente ese proceso y elevó el costo político regional de cualquier acercamiento público a Israel.

La importancia saudita es central: es la mayor economía árabe, alberga los principales lugares sagrados del islam y ocupa una posición clave dentro del mundo sunita.

Una eventual adhesión de Arabia Saudita modificaría de forma significativa el equilibrio diplomático regional.

.responsive {
width: 100%;
height: auto;
}

Los países mencionados por Trump que permanecen fuera del pacto

Qatar

Qatar no integra formalmente los Acuerdos de Abraham.

Doha mantiene canales de diálogo indirectos con Israel y actúa como mediador regional, especialmente en negociaciones relacionadas con Gaza y Hamas.

Pakistan

Pakistán tampoco adhirió al acuerdo.

El país no reconoce oficialmente al Estado de Israel y mantiene una postura históricamente alineada con la causa palestina.

Turquía

Turquía está fuera del pacto, aunque sostiene relaciones diplomáticas con Israel desde 1949.

La relación bilateral ha alternado períodos de cooperación y fases de fuertes tensiones políticas.

Los casos de Egipto y Jordania

Egipto

Egipto no forma parte de los Acuerdos de Abraham porque ya había firmado un tratado de paz con Israel en 1979, tras los acuerdos de Camp David.

Fue el primer país árabe en reconocer oficialmente al Estado de Israel.

Jordania

Jordania tampoco integra el pacto porque normalizó relaciones con Israel en 1994.

Desde entonces mantiene cooperación diplomática y de seguridad con el gobierno israelí.

El caso de Kazajistán

Trump también mencionó a Kazajistán entre los países vinculados al marco de los Acuerdos de Abraham.

Aunque Kazajistán no participó de las firmas originales de 2020 ni formó parte del proceso inicial de normalización árabe-israelí, el 6 de noviembre de 2025 el presidente Kassym-Jomart Tokayev formalizó la adhesión de Kazajistán a los Acuerdos de Abraham durante una cumbre y reuniones en Washington con la administración Trump.

La incorporación convirtió a Kazajistán en uno de los países no árabes que se sumaron formalmente al marco diplomático impulsado por Estados Unidos, ampliando el alcance geopolítico del acuerdo más allá de Medio Oriente.

La propuesta más inesperada: sumar a Irán

Un elemento llamativo del mensaje de Trump fue la idea de que Irán pudiera incorporarse a los Acuerdos de Abraham si se alcanza un acuerdo con Washington.

El expresidente afirmó que varios líderes regionales considerarían “un honor” que la República Islámica se sumara al pacto promovido por Estados Unidos.

La propuesta supondría un cambio histórico en la arquitectura regional, dado que los Acuerdos de Abraham surgieron originalmente para acercar a Israel con países árabes y contrarrestar la influencia iraní.

La eventual incorporación de Teherán transformaría radicalmente la lógica geopolítica que dio origen al acuerdo.

Un acuerdo histórico que aún enfrenta límites regionales

Los Acuerdos de Abraham representaron uno de los cambios diplomáticos más relevantes en Medio Oriente en décadas, al facilitar la normalización abierta entre Israel y varios países árabes.

El pacto alteró alianzas históricas, amplió la cooperación regional y consolidó nuevos vínculos económicos y estratégicos.

No obstante, el acuerdo no resolvió el conflicto palestino-israelí ni eliminó las rivalidades entre Israel, Irán y otras potencias árabes.

La guerra en Gaza volvió políticamente más sensible cualquier acercamiento público hacia Israel para numerosos gobiernos árabes, aunque varios mantienen cooperación estratégica discreta con Estados Unidos y con Israel.

Artículo anterior

Hombre detenido tras persecución por planear ataque con bombas molotov a su expareja

Artículo siguiente

Países que formalizaron o no su ingreso a los Acuerdos de Abraham con Israel

Continuar leyendo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: