Los ministros de Relaciones Exteriores de Panamá y China se reunirán este martes en Nueva York en la primera cita de alto nivel entre ambos gobiernos desde que se agravó la crisis diplomática provocada por la salida forzada de una empresa china de dos puertos próximos al Canal de Panamá y por la retención masiva de buques con bandera panameña en terminales chinas. EFE señala que el encuentro ocurre en un marco de tensión bilateral y de presiones internacionales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá confirmó que la reunión coincide con la presencia de Martínez-Acha en una sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU, que actualmente preside China, y añadió que la agenda será abierta para fomentar una “mayor armonización” de las relaciones. EFE recuerda que los lazos migratorios, comerciales y culturales entre ambos países datan de 170 años, aunque en la actualidad están afectados por la disputa portuaria y sus efectos en la actividad marítima.
La salida del conglomerado chino CK Hutchison de la operación de dos puertos cercanos al Canal en febrero marcó un punto de inflexión. Esa decisión se produjo tras un fallo definitivo de la Corte Suprema de Panamá que declaró inconstitucional la concesión otorgada hace más de 25 años. Quienes impugnaron el acuerdo sostienen que era perjudicial para el Estado panameño, lo que motivó años de litigios.
Estados Unidos intervino en la controversia: el entonces presidente Donald Trump alertó sobre una supuesta influencia “maligna” de China en la región por la presencia de CK Hutchison. Trump consideró como un logro de su gestión el acuerdo alcanzado a principios de 2025 para vender los puertos panameños a un consorcio liderado por BlackRock. EFE informó que la operación, parte de una transacción global que involucraba más de cuarenta terminales y casi 23,000 millones de dólares, fue bloqueada por el gobierno chino.
Beijing advirtió que Panamá pagaría “un alto precio” por la expulsión de CK Hutchison, y la compañía inició un arbitraje internacional contra el Estado panameño por al menos 2,000 millones de dólares. Al mismo tiempo, las autoridades chinas aumentaron las detenciones de buques con bandera panameña en sus puertos. Dado que Panamá administra una de las mayores flotas mercantes del mundo, estos episodios han generado inquietud en el sector naviero global.
Según datos recogidos por EFE, esas retenciones no han implicado la confiscación de embarcaciones ni de sus cargas, pero han provocado retrasos y controles adicionales. “El tema de las detenciones sí ha aumentado exponencialmente. Mucho. No es normal. Los otros registros, sobre todo los que compiten con Panamá, tienen detenciones muy por debajo. Eso no es casualidad. Eso no es fortuito. Eso lleva intrínseco un mensaje político”, declaró el presidente José Raúl Mulino el 30 de abril, según la agencia.
A pesar de la escalada, Mulino afirmó el 7 de mayo que las tensiones con China empezaban a disminuir y se mostró dispuesto al diálogo. El mandatario señaló que, tras el aumento de detenciones de buques panameños en puertos chinos, la tensión había empezado a bajar y valoró como positivas las señales, aunque tímidas, de disposición a conversar. La reunión en Nueva York podría influir en la evolución de las relaciones bilaterales en un contexto donde la diplomacia, el comercio marítimo y las presiones geopolíticas de EE. UU. y China convergen sobre un canal estratégico de alcance mundial.

