Irán reconoció este miércoles que está evaluando una propuesta de Estados Unidos para poner fin a la guerra, pero negó que existan negociaciones directas y afirmó que no iniciará un diálogo formal mientras continúen las operaciones militares.
El canciller Abbas Araqchi explicó que los contactos se llevan a cabo mediante intermediarios y que cualquier decisión será adoptada por las autoridades superiores del país.
“Esto no significa negociaciones con Estados Unidos”, afirmó Araqchi.
Añadió que Washington transmitió sus planteamientos por vías indirectas y que esos mensajes ya fueron elevados a los niveles superiores del liderazgo iraní.
“Han presentado ideas en sus mensajes que fueron trasladadas a las autoridades, y si es necesario, se anunciará una postura”, añadió.
La posición oficial refleja que Teherán mantiene canales de comunicación abiertos, pero no reconoce un proceso de diálogo formal. Esto sucede en el contexto de una ofensiva impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que busca imponer condiciones para un posible acuerdo.
Según fuentes vinculadas a la propuesta estadounidense, el plan incluiría la eliminación de reservas de uranio altamente enriquecido, la suspensión de actividades nucleares sensibles, restricciones al desarrollo de misiles balísticos y la reducción del apoyo a grupos aliados en la región. La Casa Blanca no confirmó oficialmente esos puntos, aunque afirmó que los contactos continúan.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, dijo que el canal de comunicación sigue activo.
“Las conversaciones continúan. Son productivas”, declaró en una rueda de prensa, y advirtió sobre posibles medidas adicionales si Irán no modifica su postura.
“Si no entienden que han sido derrotados militarmente y que lo seguirán siendo, el presidente Trump se asegurará de que sean golpeados más fuerte que nunca antes”, declaró Leavitt.
La vocera subrayó que la administración estadounidense mantiene sus objetivos militares y que las operaciones prosiguen en la región.
En el terreno, la actividad bélica no muestra señales de reducción. Fuentes militares israelíes indicaron que las operaciones se desarrollan sin cambios pese a los contactos diplomáticos. En las últimas horas se registraron nuevos ataques contra instalaciones estratégicas en Irán, incluidas infraestructuras vinculadas a su capacidad naval.
Irán respondió con nuevas acciones ofensivas: la Guardia Revolucionaria informó del lanzamiento de misiles y drones contra objetivos en Israel y en países que albergan bases estadounidenses. También se reportaron impactos en zonas urbanas dentro de Irán, donde equipos de emergencia trabajan en las áreas afectadas.
El conflicto alcanza además puntos estratégicos para el comercio internacional. Autoridades iraníes advirtieron que podrían ampliar operaciones hacia rutas marítimas clave, como el estrecho de Bab al-Mandab, si continúan los ataques sobre su territorio.
En ese contexto, el presidente del parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que su país podría responder contra cualquier nación vecina que coopere en acciones militares en su contra, sumando nuevas advertencias de dirigentes iraníes.
Desde el inicio de la ofensiva liderada por Estados Unidos, Irán ha realizado ataques contra países que cooperan militarmente con Washington y ha tomado medidas que afectan el tránsito en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte global de energía.
A nivel internacional, el secretario general de la ONU, António Guterres, pidió evitar una escalada mayor.
“El mundo está mirando directamente al cañón de una guerra más amplia”, afirmó.
También instó a retomar la vía diplomática: “Es momento de dejar de escalar el conflicto y comenzar a avanzar por el camino del diálogo”.
Mientras se mantienen los contactos indirectos y se analizan propuestas, las operaciones militares continúan activas en varios frentes y las posiciones oficiales de las partes involucradas no registran cambios.
(Con información de AFP y Reuters)



