27 de mayo de 2026
Buenos Aires, 11 C

4 razones por las que la apreciación del peso no agrava el déficit externo

El valor real actual del dólar se encuentra en niveles históricamente altos, similares a períodos que estuvieron asociados a mayores déficits de divisas.

Dólar barato y equilibrio de las cuentas externas: ¿un cambio estructural en la relación o una olla a presión?

En diálogo con Ámbito, Emiliano Libman, investigador del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) y de Fundar, señaló que si mejoran las condiciones para exportar es esperable que el tipo de cambio se aprecie. Al mismo tiempo, advirtió con prudencia que el actual nivel del tipo de cambio real incide en otras partidas del balance de pagos, como la balanza de servicios y la demanda de dólares para atesoramiento.

Libman agregó que la situación puede estar parcialmente enmascarada: la actividad muestra signos de recuperación pero todavía no es contundente. Si la economía repunta de forma sostenida, es probable que aumenten las importaciones y la compra de dólares, entre otros efectos.

Pedro Martínez Gerber, economista de la consultora PxQ, explicó que el equilibrio observado en las cuentas externas se debe en gran medida a la fuerte performance de las exportaciones agrícolas, petroleras y mineras, junto con importaciones moderadas en bienes vinculados a la producción. Esa combinación explica la evolución de la balanza comercial aun cuando, en términos históricos, el tipo de cambio real luzca apreciado, una apreciación que también fue señalada por el FMI en su informe técnico reciente.

El Fondo Monetario Internacional, al considerar la escasez de reservas y las significativas obligaciones de deuda, concluye que el precio del dólar está retrasado y sostiene que una mayor flexibilidad cambiaria es clave para absorber choques externos. Además, advierte sobre el riesgo de la llamada “enfermedad holandesa”: un ingreso masivo de divisas ligado a energía y minería puede apreciar la moneda local y afectar la competitividad de sectores como la industria.

Martínez Gerber también resaltó la mejora en las exportaciones de servicios, impulsada por la eliminación de restricciones para operar en el mercado cambiario y por la reducción de la brecha cambiaria, así como las liquidaciones de Obligaciones Negociables por parte de empresas privadas. No obstante, señaló que la demanda de dólares para ahorro continúa siendo elevada, aunque ha disminuido respecto a los niveles previos a las últimas elecciones legislativas.

Según el analista, un tipo de cambio real apreciado no implica automáticamente una crisis de balanza de pagos. La aparición o no de una crisis dependerá de múltiples factores a monitorear: la evolución de la actividad económica y su impacto en las importaciones, la dinámica de la deuda privada, el acceso del sector público al financiamiento para atender obligaciones y el grado de dolarización de carteras, especialmente en el contexto de las elecciones de 2027.

Artículo anterior

Gobierno busca derogar la ley de etiquetado frontal

Artículo siguiente

Antibióticos no reducen sibilancias asmáticas en niños

Continuar leyendo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: