Lesko se define como un recurso estratégico para sus clientes. En Argentina lleva más de cinco décadas realizando obras de infraestructura, tanto públicas como privadas.
En un diálogo convocado por Ticmas para la elaboración del informe “Educación y Empleabilidad” para la CAF, Diego Viale, director de Lesko, analizó el papel de la educación y su impacto en el mercado laboral.
Déficit de mano de obra calificada
Viale identifica como problema central la escasez de lo que llama “mano de obra de tercer nivel”: trabajadores con oficios y habilidades prácticas. Señala que las escuelas técnicas actuales no están formando en las competencias manuales tradicionales, por lo que quienes ingresan al mercado laboral requieren capacitación adicional por parte de las empresas.
Comentó que es difícil encontrar buenos técnicos —hidráulicos, gasistas, electricistas, electromecánicos— y que la formación práctica suele producirse en el puesto de trabajo. Destacó la transmisión de conocimientos entre generaciones dentro de la empresa como una práctica que han sostenido durante años.
Advirtió que muchos egresados de escuelas técnicas carecen de destrezas básicas, como dibujar un circuito, y subrayó la ausencia creciente de oficios como albañilería o colocación de pisos.
Cambios en la industria y limitaciones
Lesko participa en proyectos petroleros, mineros, en Vaca Muerta y en instalación de aerogeneradores en el sur. Viale señaló la dificultad para conseguir soldadores y empalmadores especializados, y observó que la fuerza laboral especializada es mayoritariamente de edad avanzada, algo que no resolverá la inteligencia artificial por sí sola.
Resaltó el valor de las pasantías en escuelas técnicas para iniciar la formación desde temprano, aunque lamentó que la pandemia interrumpió muchos programas de ese tipo.
Sobre la transformación industrial, Viale explicó que la tecnología cambió las exigencias y las especificaciones técnicas, pero que no se ha dado un salto de calidad integral. Muchas mejoras se enfocan en lo visible —por ejemplo, alumbrado público— mientras que las estructuras subyacentes cambian poco. En su evaluación, los oficios tradicionales están en retroceso.
Demanda asociada a minería y gas
Para Viale, los nuevos proyectos requieren no solo actualización tecnológica, sino también mejoras en la red de comunicaciones y logística del país. Esto generará demanda de mano de obra especializada en diferentes áreas.
Plantea que el Estado debe orientar la educación para formar profesionales con competencias más ajustadas a las necesidades reales del trabajo, y que las empresas deben colaborar en la capacitación. Puso como ejemplo la limpieza adecuada en entornos críticos, como un quirófano, para ilustrar cómo tareas percibidas como básicas afectan la seguridad y la vida de las personas.
Competencias valoradas
Entre las cualidades más valoradas en los empleados, Viale mencionó el compromiso y las ganas de aprender. Aprecia a quienes se capacitan y se adaptan a los cambios, y considera que amar el trabajo es un valor importante.
Sobre la inteligencia artificial, opinó que acelerará soluciones y reducirá costos, pero también podrá dejar personas sin empleo, por lo que habrá que reinventarse. Expresó una visión positiva frente al cambio, aunque advirtió que quienes quedan fuera del mercado a menudo no logran adaptarse. Concluyó señalando la dificultad actual para encontrar oficios concretos: conseguir un albañil que coloque pisos es hoy más complicado que encontrar un especialista de alta tecnología.

