28 de mayo de 2026
Buenos Aires, 12 C

La Guardia Revolucionaria iraní atacó una base estadounidense en Medio Oriente tras bombardeos en el sur del país

La Guardia Revolucionaria de Irán atacó este jueves una base estadounidense en represalia por bombardeos previos realizados por Estados Unidos en el sur del país, informó la emisora estatal IRIB, en un nuevo episodio de tensión en las inmediaciones del estrecho de Ormuz.

El ataque se produjo luego de una operación estadounidense contra una posición en las afueras del aeropuerto de Bandar Abbas. Según los Guardias Revolucionarios citados por la televisión estatal, la base aérea desde la que se lanzó aquel bombardeo fue atacada a las 4:50 de la mañana (01:20 GMT).

IRIB no precisó la ubicación exacta de la base alcanzada. Por su parte, Kuwait informó que también respondió a ataques con misiles y drones registrados durante la madrugada del jueves.

Horas antes, funcionarios estadounidenses citados por Reuters, CBS News, CNN y Axios dijeron que Estados Unidos había lanzado nuevos ataques contra objetivos iraníes cerca del estrecho de Ormuz, tras detectar amenazas contra fuerzas estadounidenses y el tráfico marítimo comercial.

Las operaciones incluyeron bombardeos contra una instalación militar iraní y la interceptación de drones lanzados desde territorio iraní con rumbo a buques en la zona.

Según Reuters y CNN, las acciones nocturnas apuntaron a un sitio militar que, según Washington, representaba un riesgo para las operaciones navales estadounidenses y la navegación internacional en el Golfo Pérsico.

Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, afirmó que fueron derribados “múltiples drones iraníes” antes de que alcanzaran sus objetivos.

Axios informó que Irán lanzó cuatro drones suicidas contra un buque de la Marina de Estados Unidos y una embarcación comercial; según ese portal, las fuerzas estadounidenses destruyeron los drones en vuelo y atacaron posteriormente una unidad de lanzamiento iraní para impedir nuevos lanzamientos.

La Casa Blanca calificó las acciones como “defensivas” y aseguró que el alto el fuego entre Washington y Teherán “sigue vigente” a pesar del nuevo intercambio militar.

Mientras se desarrollaban los ataques, medios estatales iraníes reportaron explosiones cerca de Bandar Abbas, el principal puerto iraní en el Golfo Pérsico, y señalaron que los sistemas de defensa aérea fueron activados mientras investigaban el origen de las detonaciones.

Más temprano, el presidente Donald Trump rechazó informaciones de medios iraníes sobre un supuesto acuerdo entre Irán y Omán para administrar conjuntamente el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, y afirmó que la vía marítima permanecería abierta.

Funcionarios estadounidenses consideran que Irán sigue constituyendo una amenaza para la navegación internacional mediante el uso de drones, minas marítimas y sistemas de misiles desplegados cerca de su costa sur.

Washington sostiene que mantiene sus operaciones bajo un criterio de “contención” mientras continúan las negociaciones para intentar alcanzar un acuerdo definitivo con Teherán.

Los nuevos bombardeos ocurren días después de otra ofensiva estadounidense en el sur de Irán.

El lunes, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que realizó “ataques en defensa propia” contra posiciones iraníes vinculadas a lanzadores de misiles y a embarcaciones que, según Washington, intentaban colocar minas en aguas cercanas al estrecho de Ormuz.

Timothy Hawkins, portavoz del CENTCOM, declaró que las operaciones se llevaron a cabo “en legítima defensa” para proteger a las tropas estadounidenses desplegadas en la región, y señaló que entre los objetivos se incluían sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que intentaban sembrar minas.

Esos ataques se produjeron en el marco de negociaciones entre Estados Unidos e Irán destinadas a poner fin a casi tres meses de conflicto; según fuentes en Washington, uno de los puntos clave del posible acuerdo sería la reapertura total del estrecho de Ormuz y el alivio parcial de sanciones económicas contra Teherán.

No obstante, las conversaciones siguen marcadas por la desconfianza: Irán ha denunciado que las acciones militares estadounidenses son una señal de “mala fe” y ha cuestionado la continuidad del cese del fuego.

Trump insistió esta semana en que Irán “nunca obtendrá” un arma nuclear y aseguró que, en un eventual acuerdo, el uranio enriquecido iraní sería entregado a Estados Unidos para su destrucción.

Artículo anterior

Los GLP-1 podrían ralentizar algunos cánceres asociados a la obesidad

Artículo siguiente

La comedia más vista de Netflix en Argentina

Continuar leyendo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: