Una mujer intentó introducir drogas durante una visita familiar al Instituto Cura Brochero, un centro para adolescentes con problemas de adicciones ubicado en el complejo penitenciario de Benjamín Paz, Córdoba. Menos de una semana antes, ese mismo establecimiento había sido escenario de un motín por reclamos relacionados con la falta de estupefacientes.
Según informó La Gaceta, el control previo al ingreso estuvo a cargo de personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop). Uno de los perros rastreadores detectó la presencia de sustancias en la camioneta que trasladaba a los visitantes y los controles se centraron posteriormente en la madre de uno de los jóvenes alojados en el instituto.
Durante la requisa hallaron marihuana en el bolso de la mujer. El ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, respaldó el operativo y afirmó que no se equivocaron en las decisiones tomadas respecto al instituto, reafirmando la determinación de impedir el ingreso de drogas al centro.
Masso agregó que varios de los jóvenes alojados presentan problemas graves de adicción y que las requisas se realizan de manera permanente.
El domingo anterior, en el mismo lugar, dos de los diez adolescentes alojados iniciaron un motín para exigir la provisión de drogas. Los menores alojados en el instituto presentan, según las autoridades, serios problemas de consumo.
Fuentes policiales y judiciales informaron que los jóvenes redujeron a un celador con un arma blanca y lo mantuvieron retenido, lo que motivó que las autoridades del Cura Brochero solicitaran refuerzos al Servicio Penitenciario y a la Policía.
Al arribar los efectivos, el resto de los adolescentes había provocado destrozos en el interior del establecimiento; algunos incluso subieron a los techos. La situación se extendió por más de cinco horas y quedó controlada pasada la 1 de la madrugada.
Masso sostuvo que el conflicto se originó porque se impidió que las drogas llegaran a su poder y afirmó que mantendrán esa política sin ceder. Añadió que se denunciarán los intentos de ingreso de estupefacientes, ya que hubo casos en los que parejas o allegados intentaron introducir sustancias.
El ministro también señaló que los daños fueron causados por dos jóvenes que ya están identificados. Aclaró que estos hechos ocurrieron días después de una visita de organismos de derechos humanos, que corroboraron que el establecimiento cumplía con los estándares, y reclamó que se determine responsabilidades.
El Instituto Cura Brochero funciona desde hace aproximadamente 70 días dentro del complejo de Benjamín Paz, con un régimen distinto al de presos adultos. El personal de custodia fue seleccionado y capacitado por el Ministerio de Desarrollo Social, sin intervención del Servicio Penitenciario. Masso advirtió que no se tolerarán incidentes de este tipo.
El ministro remarcó que los adolescentes del instituto reciben atención de equipos técnicos, educación, alimentación y tratamiento por consumo problemático de sustancias. Ratificó que el Gobierno mantendrá los controles para impedir el ingreso de drogas tanto al Instituto Cura Brochero como a la cárcel de Benjamín Paz, según informó el portal Contexto Tucumán.

