Julieta Poggio consiguió la visibilidad que le faltaba tras su paso por Gran Hermano y, al salir del reality, comenzó a recibir numerosas propuestas laborales. Selectiva en sus elecciones, la modelo y actriz diversificó su carrera: trabaja en teatro, hace streaming, canta (tiene un disco), condujo programas, desfiló como modelo, fue bailarina, se animó a la animación infantil, creó una marca de maquillaje, puso un vivero café y se desempeña como influencer.
En una entrevista en el segmento Fernet con Grego, Poggio enumeró esas actividades y explicó que su faceta empresaria funciona más desde el rol de inversora: le da tranquilidad saber que, pase lo que pase, cuenta con otra fuente de trabajo que es suya. También destacó la importancia del trabajo familiar: sus padres trabajan en el vivero y ella valora ese vínculo con el proyecto.
Sobre el streaming, afirmó que allí encontró un espacio donde puede mostrarse tal cual es; a diferencia del teatro o algunas redes, en las transmisiones en vivo recupera la espontaneidad y la posibilidad de generar contenidos virales. Mencionó además el compañerismo con quienes la acompañan en esas emisiones, y consideró que el streaming se parece a la vieja televisión, con referentes e invitados, y que tiene un crecimiento importante.
En conjunto, Poggio articula distintos roles artísticos y empresariales, combinando disfrute y generación de ingresos como fórmula personal de estabilidad.

