20 de enero de 2026
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Mercosur y UE sellan histórico acuerdo en Paraguay con Milei y sin Lula

En Asunción, Paraguay, se cerró hoy uno de los acuerdos de asociación más importantes a nivel global. Tras 26 años de negociaciones, los cancilleres del Mercosur y representantes de la Unión Europea firmaron el documento final que establece una alianza que abarca cerca del 25% del PIB mundial y un mercado conjunto de aproximadamente 700 millones de personas, con el potencial de modificar las relaciones políticas y comerciales entre ambas regiones.

La firma del acuerdo se celebró a las 13.50 en el Gran Teatro “José Asunción Flores” del Banco Central de Paraguay. Además de representantes oficiales, estuvieron presentes varios jefes de Estado de los países firmantes del tratado: Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia), Yamandú Orsi (Uruguay), José Raúl Muliño (Panamá) y Santiago Peña (Paraguay), este último como anfitrión y presidente pro tempore del Mercosur. Por la Unión Europea asistieron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.

Aunque varios presidentes participaron del acto, la firma formal correspondió a los cancilleres del Mercosur: Rubén Ramírez Lezcano (Paraguay), Pablo Quirno (Argentina), Mauro Vieira (Brasil), Fernando Aramayo (Bolivia), Mario Lubetkin (Uruguay) y Javier Martínez-Acha. Por la UE firmó el comisario de Comercio, Maroš Šefčovič. Paraguay había decidido este formato porque, en el caso de la Unión Europea, los firmantes formales suelen ser los ministros.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva excusó su asistencia, señalando que no estaba previsto que los mandatarios firmaran personalmente. Aprovechó además una reunión programada en Río de Janeiro con Costa y von der Leyen para no viajar a Asunción; la decisión se enmarca en las tensiones políticas con el presidente argentino y en su propio rol en las gestiones que llevaron al acuerdo.

El presidente argentino, Javier Milei, llegó a Asunción a las 11:00 acompañado por su canciller, Pablo Quirno. Fueron recibidos por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun, y por el embajador argentino en Paraguay, Guillermo Nielsen.

En su intervención, Milei calificó el acuerdo como el logro más importante en la historia del Mercosur y convocó al bloque a avanzar en medidas similares. Afirmó que la Argentina continuará negociando acuerdos bilaterales con países como Estados Unidos, Japón y Emiratos Árabes Unidos, buscando mayor dinamismo y apertura económica.

Asimismo, Milei valoró el saludo a su homóloga italiana, Giorgia Meloni, y criticó a sectores europeos que, dijo, pretenden introducir salvaguardas que desnaturalizarían algunos puntos del tratado.

El presidente informó que presentará el acuerdo Mercosur-UE al Congreso durante las sesiones extraordinarias de febrero para su aprobación. De acuerdo con fuentes oficiales, una vez vigente el acuerdo la Secretaría de Coordinación de Producción, dirigida por Pablo Lavigne, deberá adaptar reglamentos técnicos, reconocer equivalencias o establecer procedimientos de evaluación de conformidad, definir normas de origen que permitan la autocertificación e implementar resoluciones anticipadas de origen.

El anfitrión, Santiago Peña, destacó la consolidación del acuerdo y llamó a una mayor unión entre Europa y Sudamérica para enfrentar un contexto mundial complejo e inestable. Señaló la necesidad de combinar lo mejor de ambas culturas para promover integración, cooperación y solidaridad. Peña también reconoció el papel de Lula en la concreción del tratado; en varios momentos Milei se mostró distante, incluso sin aplaudir, lo que generó gestos llamativos durante el acto.

La presidenta de la Comisión Europea subrayó que el acuerdo reafirma la posición de Europa como principal inversor en la región y beneficiará a unas 60.000 empresas europeas. Von der Leyen puso énfasis en la dimensión geopolítica de la asociación, afirmando que crea una plataforma para abordar temas globales como la protección del medio ambiente, el aumento de la competitividad y la reforma de instituciones internacionales.

En un comunicado posterior, la Cancillería señaló que el acuerdo abrirá nuevas oportunidades para la inserción internacional del Mercosur, permitirá diversificar y ampliar la canasta exportadora y promoverá la incorporación de nuevos productos y servicios al comercio bilateral.

¿Qué es el Acuerdo Mercosur-Unión Europea?

Se trata de un pacto de asociación que abarca aspectos comerciales, políticos y de cooperación entre el Mercosur y la Unión Europea. El acuerdo busca integrar de manera más estrecha a ambos bloques, creando uno de los espacios económicos más relevantes por población y peso económico a escala global.

El tratado contempla la eliminación progresiva de más del 90% de los aranceles bilaterales, la reducción de barreras no arancelarias y la armonización de normas en áreas como inversiones, propiedad intelectual y estándares sanitarios y técnicos.

Para el Mercosur, el acceso preferencial al mercado europeo beneficiaría especialmente a sectores agroindustriales y a la exportación de minerales, alimentos procesados y manufacturas agropecuarias. Para la UE, el acuerdo fortalece su presencia en Sudamérica y diversifica sus fuentes de suministro. Se estima que las empresas europeas podrían ahorrar hasta 4.000 millones de euros anuales por reducción de aranceles y que los flujos de inversión directa desde Europa hacia el Mercosur podrían duplicarse.

El Gobierno argentino proyecta un crecimiento significativo de las exportaciones hacia la UE: un aumento estimado del 76% en los primeros cinco años y del 122% en diez años, pasando de casi USD 8.641 millones en 2025 a USD 15.166 millones en cinco años y a USD 19.165 millones en una década. Se espera especial dinamismo en sectores como energía y minería, incluidos proyectos de litio, cobre e hidrocarburos.

Actualmente, el intercambio comercial entre ambos bloques supera los 111.000 millones de euros. Europa es un mercado clave para productos agrícolas sudamericanos, mientras que el Mercosur importa maquinaria, automóviles, productos químicos y farmacéuticos europeos. La relación presenta asimetrías: manufacturas del Mercosur, como textiles y metalmecánica, enfrentarán mayor competencia europea, y la agricultura europea expresa preocupación por la competencia de productos sudamericanos.

Entre los principales retos figuran la superación de obstáculos políticos y regulatorios, la implementación de políticas compensatorias y mecanismos de adaptación para sectores sensibles y pymes, y el cumplimiento de exigencias ambientales europeas sobre deforestación, trazabilidad y derechos laborales, que exigirán inversiones y cambios productivos en la región.

Un análisis de la consultora ABECEB destaca la fuerte dimensión geopolítica del acuerdo: para la Unión Europea, contribuye a reducir la dependencia de Asia y a reforzar su influencia en América del Sur; para el Mercosur, ofrece la posibilidad de diversificar alianzas, disminuir la dependencia de China y reposicionarse en el comercio global.

La viabilidad del acuerdo dependerá de la capacidad de ambos bloques para avanzar pese a la volatilidad política y las presiones internas. En Europa persisten objeciones que pueden obstaculizar la ratificación, y en el Mercosur la ausencia de una institucionalidad supranacional obliga a la aprobación individual de cada Estado miembro. Como alternativa se contempla un Acuerdo Interino que permitiría aplicar de inmediato la parte comercial, aunque su entrada en vigor requeriría la aprobación del Parlamento Europeo y la ratificación de todos los países del Mercosur.

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