7 de febrero de 2026
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Tecnología como aliada del turista senior

El turismo para personas mayores operó durante años con un enfoque principalmente analógico: agencias presenciales, itinerarios cerrados y poca mediación tecnológica. Hoy coexiste con un escenario distinto: un número creciente de viajeros de 50, 60 y 70 años utiliza el teléfono móvil como herramienta clave para planificar, orientarse y resolver imprevistos. No se trata de una adopción acrítica, sino de un uso selectivo centrado en la seguridad, la claridad y el control de la experiencia.

Un estudio de la American Association of Retired Persons (AARP) indica que más de dos tercios de los adultos mayores usan smartphones durante sus viajes y que las aplicaciones más empleadas están relacionadas con mapas, transporte, reservas y búsqueda de información local.

La tendencia es nítida: el viajero silver no rechaza la tecnología, pero penaliza la complejidad. El mismo informe señala que una parte significativa de los encuestados se siente abrumada por la cantidad de apps disponibles y por interfaces poco intuitivas, lo que evidencia una brecha entre lo que se diseña y lo que efectivamente se utiliza.

La AARP es una organización sin fines de lucro de Estados Unidos que representa a personas mayores de 50 años y constituye una de las fuentes más consultadas a nivel global sobre envejecimiento activo.

Con más de 38 millones de miembros, la AARP publica estudios periódicos sobre consumo, tecnología, salud, empleo y turismo, que sirven como referencia para entender cómo cambian los hábitos y necesidades de la población adulta en distintas etapas de la vida.

Ese desajuste no obedece a la edad, sino al diseño: tipografías pequeñas, navegación fragmentada, exceso de notificaciones y falta de asistencia humana siguen siendo barreras comunes. Cuando esos obstáculos se reducen, la adopción tecnológica aumenta; en ese contexto, la usabilidad se convierte en un factor clave de confianza.

Usabilidad como forma de cuidado

Las aplicaciones mejor valoradas por el público adulto comparten características concretas: tipografías legibles, flujos simples, información centralizada y acceso rápido a ayuda. Mapas, transporte, salud, reservas y experiencias encabezan los usos, siempre que la tecnología actúe como respaldo y no como una exigencia.

Este enfoque empieza a verse también en los destinos turísticos. Informes sobre la economía silver muestran que la digitalización se conceptualiza cada vez más de forma inclusiva: además de conectividad, se consideran ritmos de viaje más pausados, accesibilidad física y digital, y acompañamiento constante antes, durante y después del viaje.

En Argentina, el perfil del viajero mayor de 70 años confirma esta tendencia. Los datos recientes muestran que este segmento emplea tecnología para informarse y organizarse, pero prioriza la seguridad, la previsibilidad y la confianza por encima de la novedad; valora la tecnología cuando reduce la incertidumbre y permite anticipar escenarios.

De app a compañero de viaje

En las plataformas turísticas, ese aprendizaje ya se traduce en acciones concretas. Nicolás Posse, Country Manager Argentina y responsable de desarrollo de negocios para Chile, Uruguay y Paraguay en Civitatis, describe una transformación en el papel de las aplicaciones.

Según Posse, la usabilidad se volvió sinónimo de confianza para los viajeros senior: una app confusa genera desconfianza. Por eso la plataforma busca centralizar toda la información del viaje en un solo lugar y evitar la fragmentación. El enfoque “trip-centric” organiza reservas, actividades y datos clave en un espacio único para reducir el estrés tecnológico.

La personalización es otro aspecto sensible. Posse explica que la inteligencia artificial debe ayudar sin invadir: su planificador selecciona recomendaciones relevantes según el contexto del viaje, priorizando la utilidad sobre la abundancia de opciones. La experiencia muestra que los viajeros adultos valoran más la curaduría que la sobreoferta.

El feedback de usuarios mayores también aportó conclusiones claras. A partir de más de cinco millones de opiniones verificadas, la plataforma detectó que la seguridad es la prioridad absoluta de este público, por lo que reforzaron el acompañamiento y el acceso offline a la información, ya que disponer de los datos del viaje sin conexión reduce la ansiedad.

Esto permite que los viajeros, especialmente en destinos internacionales donde la conectividad puede ser limitada, tengan siempre a mano sus bonos y la información necesaria para sus excursiones en español, conservando la tranquilidad y el control de su viaje en todo momento, según el especialista.

Lejos de suplantar el vínculo humano, la tecnología móvil se consolida como una herramienta de apoyo.

El turismo silver no es ni exclusivamente analógico ni completamente digital: es selectivamente tecnológico. Usa lo que aporta valor, descarta lo que entorpece y aprecia que la innovación esté al servicio de la experiencia. En ese equilibrio se juega una parte importante del futuro del turismo.

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