Luego de un periodo de fuerte crecimiento que llevó a las importaciones a niveles cercanos a máximos históricos el año pasado, desde octubre se registra una caída sostenida en las compras al exterior.
Se destacó una contracción del 76,1% en la importación de aceites combustibles de petróleo o de minerales bituminosos. En contraste, aumentaron las compras para las industrias del aluminio y del acero, así como las de papel y cartón.
Peregó analizó que el complejo automotor concentra una parte muy significativa del comercio bilateral. En febrero las importaciones en ese rubro retrocedieron por una menor producción de las terminales locales y por paradas técnicas en plantas. Al mismo tiempo, el comportamiento de otros sectores industriales sugiere que no se trata de una desaceleración homogénea: las importaciones de insumos metalúrgicos como acero, aluminio o mineral de hierro mostraron incrementos, lo que indica que ciertos segmentos continuaron demandando materiales básicos para producción o para reponer stocks. En ese sentido, la fuerte caída del comercio bilateral en el mes refleja más un ajuste sectorial concentrado en automotriz que un deterioro general del ciclo industrial.

