Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) adjudicó la compra de repuestos para los coches y las locomotoras de la línea San Martín, el ramal que une Retiro con Pilar. La operación fue asignada a Motora Argentina, empresa controlada por el empresario Augusto Marini y vinculada a las operaciones de la firma rusa TMH en el país. La inversión comprometida supera los u$s100 millones para intervenir material rodante que acumula más de 13 años sin mantenimiento pesado.
La contratación no equivale a la reparación integral que la línea espera desde hace años; se trata de una compra complementaria mientras el proceso de renovación profunda de las formaciones sigue en etapa de definición. En esa licitación mayor compiten Materfer, Motora Argentina y la UTE conformada por BRF y Emepa, y aún no hay fecha confirmada para su resolución.
117 coches en lista para intervención pesada
El proyecto principal contempla intervenir 117 coches remolcados CSR Puzhen —entre unidades convencionales y furgones— de los 160 que actualmente tiene asignados la línea. Los coches restantes, muchos siniestrados o reconvertidos en fuente de repuestos, no serán recuperados en esta etapa.
La intervención, denominada técnicamente de “media vida”, incluye trabajos sobre bogies, sistemas de freno, componentes eléctricos interiores y exteriores, sistemas de tracción, bastidores y la reparación de daños estructurales en techos y carrocerías. También contempla renovación interior: reemplazo de pisos, cambio de asientos, reparación de puertas y ventanas y revisión de los sistemas de emergencia.
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es la incorporación de equipos de aire acondicionado, una mejora que no había sido incluida en la licitación impulsada el año pasado —luego suspendida— y que tampoco prosperó tras la prueba piloto realizada en 2022 en los Talleres Mechita, que nunca se extendió al resto de la flota.
Repuestos más costosos que los coches cuando eran nuevos
Los números generaron cuestionamientos en el sector: el costo de intervención supera los u$s600.000 por unidad y la inversión total del Estado supera los u$s100 millones.
El deterioro de la línea San Martín no se explica únicamente por años de mantenimiento deficiente. Especialistas señalan que los coches presentan terminaciones de menor calidad en comparación con otras líneas que también incorporaron material rodante chino —como Mitre, Sarmiento, Roca y Belgrano Sur— y que, con el tiempo, componentes como ventanas, tapizados y partes interiores sufrieron desgaste prematuro. Las intervenciones realizadas hasta ahora fueron parciales: cambios de tapizados, instalación de cámaras y algunas pruebas técnicas que no se sistematizaron.
Las 24 locomotoras SDD7, sin fecha de reparación
El parque tractivo del ramal atraviesa una situación igualmente crítica. Las 24 locomotoras SDD7 de la línea superaron ampliamente el kilometraje previsto para mantenimiento pesado y su reparación general permanece paralizada. Si bien la compra de repuestos adjudicada a Motora Argentina incluye componentes para esas máquinas, todavía no existe una fecha concreta para el inicio de las tareas.

