Tras permanecer algo más de cinco años preso tras una condena por abuso sexual, Alexis Zárate fue anunciado como refuerzo de Argentino de Quilmes. Hace cinco meses obtuvo la libertad condicional, beneficio que puede concederse al cumplirse dos tercios de la pena.
El exjugador de Independiente, de 31 años, fue presentado en el club que compite en la Primera B Metropolitana, la tercera categoría del fútbol argentino. Argentino de Quilmes publicó en sus redes: “¡Bienvenido Alexis! Alexis Zárate es nuevo jugador del Mate, el defensor ex Independiente disputará la próxima temporada en el Primer Club Criollo”.
Zárate ingresó al penal de Bahía Blanca el 3 de julio de 2020, después de que la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires confirmara su condena, tres años después de la sentencia inicial de seis años y seis meses por un hecho ocurrido en marzo de 2014.
Entre el hecho y su detención formal en 2020, Zárate estuvo en libertad: dejó Independiente —club desde el que surgió— para pasar a Temperley y luego jugó en el exterior en el FK Liepaja de Letonia, hasta regresar al país ante la inminente ejecución de su condena.
Desde noviembre de 2024 tenía la posibilidad de acceder a la libertad condicional y la Cámara de Casación le otorgó ese beneficio el 3 de julio de 2025. Como pautas de conducta hasta la extinción definitiva de la pena, prevista para 2027, debe asistir a un taller de masculinidades en Lomas de Zamora y respetar una restricción perimetral de 500 metros respecto de la víctima.
Argentino de Quilmes, que en las últimas horas anunció las renovaciones de Marcelo Vega, Leandro “Chaco” Guzmán, Matías Rodríguez, Franco Centurión y Valentino Di Marco, finalizó la pasada temporada de la B Metro a cinco puntos de la zona de descenso a la Primera C.
Tras su salida de prisión, Zárate fue entrevistado por el programa partidario El Show de Temperley, luego de ser visto en el estadio durante un partido con Chacarita. En esa entrevista dijo: “La finalidad de la pena es la adecuada reinserción social. Para eso es clave trabajar y estudiar. Sé que a muchos no les fue fácil reinsertarse apenas salieron; yo tuve la suerte de trabajar con mi suegro y reencontrarme con amigos y familia. Eso me brindó esta oportunidad”.
Según sus allegados, el beneficio se concedió por sus antecedentes penitenciarios favorables, a pesar de que en casos de abuso sexual la libertad condicional no suele otorgarse. En prisión cursó parte de la carrera de abogacía gracias a un convenio entre el Servicio Penitenciario y la Universidad del Sur —según su entorno le faltarían tres materias para recibirse— y trabajó en la fábrica de pastas de la familia de su pareja, a quien conoció en la Iglesia Evangélica Catedral de la Fe tras regresar de Letonia.
El caso se remonta a la madrugada del 16 de marzo de 2014, cuando la Justicia determinó que Zárate abusó de Giuliana Peralta mientras ella dormía junto a su pareja, el futbolista Martín Benítez, en un departamento de Wilde. Tras la denuncia, Independiente lo transfirió a Temperley. El proceso culminó en septiembre de 2017 con una condena de seis años y medio dictada por el Tribunal Oral N.o 1, y la mujer denunció revictimización durante el trámite judicial.


