Wanda Nara eligió el sábado para mostrar su faceta más cotidiana. A través de varias stories en Instagram documentó la tarde y la noche junto a sus dos hijas, fruto de su relación con Mauro Icardi: una jornada que comenzó en el agua y terminó en la cocina.
El primer material fue tomado desde una lancha que navegaba aparentemente por el delta del Tigre. El entorno otoñal, con árboles rojizos y ocres bajo un cielo despejado, contrastó con un detalle en primer plano: una cartera blanca de Chanel apoyada sobre la cubierta de madera.
Las dos niñas aparecieron sentadas en la proa, de espaldas a la cámara, mirando el río. La imagen no llevaba textos ni etiquetas; la estela del agua y otra embarcación al fondo fueron el único contexto.
El paseo en barco dio paso a una parada en tierra, donde las chicas usaron los aparatos de gimnasia al aire libre de un parque ribereño. Con ropa cómoda y zapatillas, se ejercitaron en barras paralelas mientras el sol de la tarde iluminaba la escena, con yates amarrados y vegetación otoñal de fondo.
De regreso, la tarde continuó en la cocina. Bajo su hashtag habitual #wancook, Wanda mostró una torta de avena con rodajas de banana y almendras enteras recién salida del horno, junto a un mate dorado personalizado con sus iniciales, una postal de corte doméstico y argentino.
Más tarde, la actividad culinaria continuó con más personas y colores. En una batidora de pie Smeg color crema se preparó una mezcla de tono celeste intenso; Wanda etiquetó esa story con “Torta de los colores más lindos” y la bandera argentina, aludiendo al celeste y blanco nacional.
La última imagen de la secuencia mostró a Andrés Nara volcando la mezcla celeste en un molde rectangular, acompañado por una de las niñas —con el rostro cubierto por un emoji de corazón— que observaba de cerca. Wanda tituló la escena con la palabra “Masterchef”.
Días antes, las dos pequeñas participaron en una muestra de baile esperada por las familias. El evento reunió a amigos y allegados y celebró el trabajo y la dedicación de las niñas durante el año; se vieron gestos de nerviosismo y alegría, abrazos y entrega de flores, y la atención de las madres en todo momento.
La hija mayor tuvo un momento destacado con una coreografía en solitario sobre “Lovely”, de Billie Eilish. Lució un vestido blanco confeccionado especialmente para la ocasión y desplegó una actuación que combinó sensibilidad, flexibilidad y destreza. El público siguió la presentación en silencio y aplaudió al final.
En redes, Wanda compartió fotos del vestido hecho a medida y le dedicó un mensaje de orgullo: “Fran, todo el año te preparaste y esperaste tanto este día. Hoy solo te toca mostrar lo hermosa que sos y lo talentosa. Brillá como solo alguien como vos puede hacerlo. Orgullosa de vos. Mamá”. Durante la función, la conductora registró momentos con su celular y felicitó a su hija al final, entre flores y emociones.

