La colección privada de Jim Irsay, compuesta por casi 350 objetos históricos, será subastada por Christie’s en Los Ángeles en marzo de 2026. La venta ha sido valorada en alrededor de USD 30 millones.
Entre las piezas más destacadas figuran la batería con el logotipo de Ringo Starr usada por The Beatles en su debut televisivo en Estados Unidos, la guitarra Fender Mustang de Kurt Cobain, el rollo mecanografiado original de En el camino de Jack Kerouac y “Wilson”, el balón de voleibol que aparece en la película Náufrago. La subasta atrae a coleccionistas interesados en objetos vinculados a la música, el cine y la literatura.
Antes de la venta, Christie’s exhibirá la colección en sus sedes durante febrero de 2026. Según The Hollywood Reporter, el catálogo llama la atención por la variedad y el origen diverso de los objetos reunidos por Irsay —quien falleció en 2025 a los 65 años y fue heredero de los Indianapolis Colts—, e incluye instrumentos de momentos emblemáticos, recuerdos cinematográficos y documentos literarios representativos de la cultura popular estadounidense.
En el apartado musical sobresale la batería de Ringo Starr de 1964, con una tasación aproximada de USD 1 millón. También aparecen piezas como el piano de Elton John, el saxofón de John Coltrane, la trompeta de Miles Davis y la guitarra “Tiger” de Jerry Garcia (estimada en USD 1 millón), considerada por el tasador Simeon Lipman como un objeto de importancia histórica comparable a “el piano de Mozart”. La Fender Mustang empleada por Kurt Cobain en el vídeo de “Smells Like Teen Spirit”, adquirida por Irsay por USD 4,6 millones, tiene una previsión de venta de hasta USD 2,5 millones según Christie’s.
La relación de objetos incluye también recuerdos del cine y el deporte. Destaca “Wilson”, el balón de Náufrago, con una tasación estimada entre USD 60.000 y USD 80.000. Otros lotes notables son el guion manuscrito de Rocky escrito por Sylvester Stallone (estimado en USD 200.000), la silla de montar de Secretariat —caballo ganador de la Triple Corona de 1973, procedente del jockey Ron Turcotte— valorada en USD 1,5 millones, y el bate usado por Jackie Robinson en 1953, cuyo valor rondaría los USD 250.000. Por cuestiones de autenticidad y litigios previos, fueron retirados de la lista el cinturón de campeón de Muhammad Ali del combate contra George Foreman y la guitarra asociada a Bob Dylan en el Festival de Newport.
En el ámbito literario destaca el rollo mecanografiado de 36 metros de En el camino de Jack Kerouac —escrito, según la leyenda, bajo el influjo de anfetaminas—, con una estimación de USD 2,5 millones. El catálogo también incluye documentos autógrafos poco comunes, como la letra manuscrita de “Hey Jude” de Paul McCartney (valorada en USD 600.000), y un cartel promocional de la fiesta previa al accidente que costó la vida a Buddy Holly, Ritchie Valens y J.P. Richardson.
Mercado de recuerdos y autenticidad
El crecimiento del mercado de memorabilia se refleja en récords recientes, como los USD 32,5 millones pagados por las zapatillas de rubí de El mago de Oz. The Hollywood Reporter advierte que la expansión del sector ha aumentado también los riesgos de falsificaciones, lo que ha obligado a cancelar algunas subastas ante dudas sobre la autenticidad de ciertos objetos.
Expertos señalan que la entrada de grandes sumas atrae tanto a compradores legítimos como a actores que intentan aprovechar la alta demanda.
El proceso de selección final excluyó varias piezas inicialmente previstas, en parte por el mayor escrutinio sobre la autenticidad y la cautela en ventas de alto perfil. El cinturón de Ali y la guitarra vinculada a Bob Dylan fueron retirados tras controversias sobre su legitimidad y disputas legales anteriores.
Pasión y trascendencia cultural
Consultados por la prensa, especialistas como Kerry Keane han señalado que Irsay mostraba una “pasión por todo lo que define la experiencia estadounidense”, una visión evidente en la amplitud de su colección, que abarca música, deporte, literatura y cine.
Para Simeon Lipman, uno de los tasadores principales, Irsay tenía “un buen ojo” para identificar objetos significativos en la historia cultural.
La subasta de Christie’s ofrece una oportunidad poco habitual para adquirir piezas integradas en la identidad colectiva. Resulta excepcional que una colección tan amplia y diversa llegue al mercado al mismo tiempo, lo que ha generado expectativas notables a nivel internacional.

