El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó que, tras la captura de Nicolás Maduro, Venezuela necesita un gobierno legitimado mediante elecciones, fijando así la posición oficial de Berlín.
En un comunicado y en su cuenta de X, subrayó la urgencia de evitar una crisis institucional y pidió una transición ordenada basada en comicios libres y verificables.
Merz sostuvo que Maduro “llevó a su país a la ruina” y recordó que Alemania, junto a otros gobiernos, nunca reconoció la legitimidad de la última elección presidencial por denuncias de manipulación y falta de transparencia, reiterando la falta de reconocimiento internacional del régimen venezolano.
El canciller advirtió que no debe producirse inestabilidad política en Venezuela y enfatizó que la prioridad es garantizar un proceso pacífico.
En una conferencia en Mar-a-Lago, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos y trasladados fuera de Venezuela por fuerzas estadounidenses; ambos enfrentan cargos por narcotráfico en Nueva York.
Calificó la operación de “extraordinaria”, la comparó con acciones militares en Irán y destacó su rapidez y precisión, asegurando que no hubo bajas ni daños materiales. Añadió que Caracas quedó parcialmente a oscuras durante el operativo y agradeció a los mandos militares por la eficacia de la misión.
Trump afirmó que Estados Unidos mantendrá el control de Venezuela hasta lograr una transición política estable y advirtió que no permitirá que miembros del régimen anterior recuperen el poder.
El presidente indicó que la prioridad es garantizar la seguridad y la libertad del pueblo venezolano, y anticipó que grandes empresas estadounidenses invertirán miles de millones de dólares para reparar la infraestructura petrolera y reactivar la economía.
En el ámbito diplomático, Merz insistió en que la respuesta internacional debe guiarse por la legalidad y la promoción de un proceso electoral justo, pidiendo prudencia y coordinación entre países para evitar una escalada. Alemania y otras naciones sostienen que “la última elección fue manipulada”.
La transición que plantea Merz busca evitar un vacío de poder y restaurar la legitimidad democrática en Venezuela, garantizando el respeto de los derechos de la ciudadanía y una salida pacífica a la crisis.
Sobre la evaluación legal de la intervención estadounidense, el canciller señaló que es compleja y requerirá tiempo, aunque subrayó que la prioridad es impedir una nueva ola de violencia y asegurar que la transición se concrete con transparencia y conforme al derecho internacional.
(Con información de EFE)


