La confirmación de que Agostina Vega, la adolescente de 14 años buscada en Córdoba, fue víctima de un femicidio con abuso sexual profundizó el dolor de su familia y abrió una nueva etapa en la investigación judicial.
El único detenido, Claudio Barrelier, continúa acusado por el hecho, mientras la querella solicita una recalificación de los delitos y no descarta que puedan surgir nuevas responsabilidades a medida que avance la causa.
Gino Torreani, abogado de Gabriel Vega, padre de la víctima, afirmó que la familia atraviesa un momento de gran sufrimiento y adelantó que en las próximas horas la fiscalía deberá modificar la imputación inicial.
“Estamos acompañando con un profundo dolor a la familia y sobre todo a Gabriel, que está sumergido en un dolor incalculable e inimaginable. La pérdida de su hija bajo estas circunstancias es muy triste y muy dolorosa”, dijo en Radio Rivadavia.
El letrado recordó que Barrelier había sido imputado inicialmente por privación ilegítima de la libertad, pero consideró que esa calificación ya no refleja la gravedad de los hechos y que debe ser modificada.
Torreani aseguró que existen elementos contundentes que comprometen al detenido.
“Hay elementos probatorios y evidencia clara y concreta que lo tienen acorralado a Barrelier y que demuestran que fue el autor del hecho”, señaló.
No obstante, advirtió que la investigación debe determinar si otras personas participaron o tuvieron alguna responsabilidad en la cadena de hechos.
“Si hubo otras personas que participaron o existe una cadena de responsabilidades más allá de Barrelier, se va a trabajar en eso conforme avance la investigación”, indicó.
Consultado sobre la labor de los organismos encargados de la búsqueda, Torreani defendió las tareas realizadas durante los días en que Agostina permaneció desaparecida.
Según explicó, tanto la fiscalía como el Ministerio de Seguridad activaron todos los recursos disponibles desde el inicio del operativo.
“Sabemos que desde el minuto cero se puso en marcha todo el aparato estatal para averiguar el paradero de Agostina. Se hizo mucho trabajo silencioso y dentro de los límites que establece un Estado de Derecho”, manifestó.
El abogado destacó además que el padre de la adolescente participó activamente en los procedimientos y allanamientos.
“Nuestro representado estuvo desde adentro, participó en cada acto de investigación, en los rastrillajes y en los allanamientos. Por eso conoce cómo fue el trabajo realizado y está conforme”, explicó.
Un aspecto que podría cobrar relevancia en la causa es el vínculo entre Barrelier y la madre de Agostina, sobre el que la investigación indagará con más profundidad.
Consultado sobre comentarios previos del padre, que pidió explicaciones a la madre, Torreani señaló que esas declaraciones se vinculan con la cercanía conocida entre la mujer y el imputado.
Fuentes indicaron, sin embargo, que hasta el momento no hay precisiones sobre una imputación contra la madre de la adolescente.
“No nos consta que esté imputada. Tampoco sabemos si fue admitida como querellante o si esa participación fue rechazada. Eso se conocerá con el avance de la investigación”, afirmó.
Sobre la posibilidad de más implicados, el abogado evitó adelantar conclusiones y destacó que corresponde determinar el grado de participación de eventuales involucrados.
“Por el momento no lo sabemos. Hay que determinar si hubo más partícipes y cuál fue su grado de participación en caso de que existieran”, explicó.
Aun así, remarcó que para la familia el principal responsable está identificado en Barrelier.
Consultado sobre si considera que el detenido es el autor material del crimen, respondió: “Todo indicaría que sí, que es el asesino y que le corresponde una pena ejemplar para llevarle al menos algo de tranquilidad a la familia”.
Mientras la investigación avanza para reconstruir las circunstancias exactas del femicidio, el caso mantiene en vilo a la opinión pública y vuelve a poner en foco los mecanismos de prevención, búsqueda y protección de menores en Argentina.

