Ingrid Grudke sufrió una situación de traición familiar que la afectó profundamente: su marido la engañó con una sobrina política que además era la novia de su sobrino. El impacto fue tal que su salud mental se vio comprometida; acudió a un médico y le diagnosticaron un fuerte ataque de angustia cuyos efectos todavía enfrenta.
En medio de ese proceso, apareció una nueva persona que la está ayudando a recuperarse. Aunque no quiere oficializar la relación por ahora —porque su confianza quedó muy dañada— reconoce que no está sola y que se toma el tiempo necesario para sanar. Relató que los hechos la marcaron durante dos años y que todavía está en proceso de recuperación.
En una nota con Infama, Grudke explicó que, más allá de la infidelidad, lo que más la hirió fue la malicia y ciertos detalles que considera perversos. Afirmó que lo sucedido no solo la afectó a ella, sino que dañó a toda su familia: su madre, hermanos y sobrinos fueron golpeados emocionalmente por la situación. Por eso será cautelosa en futuras relaciones; valora a su familia como “intocable” y le cuesta volver a confiar, aunque siente que necesita creer para seguir adelante. Por ahora ha decidido darse tiempo antes de presentar públicamente a su nueva pareja.
Nota: esta información fue publicada originalmente en Revista Paparazzi.

