Se confirmó el cierre definitivo de la Panadería Origen Masamadre, ubicada en Avenida San Martín 460, Bernal. La medida se produce en el marco de una caída del 60% en las ventas en la provincia de Buenos Aires y generó sorpresa y opiniones encontradas entre los vecinos.
El sindicato de panaderos viene advirtiendo desde hace más de un año sobre las consecuencias de la baja del consumo y el aumento de los costos, factores que ponen en riesgo a muchos comercios de barrio.
En redes sociales, usuarios señalaron que, aun cuando los productos sean de calidad, la falta de poder adquisitivo impide su compra: “no hay plata en la calle”, apuntaron, y advirtieron que si en esa zona no funcionó, la situación podría ser peor en otros sectores.
Otro vecino comentó que a los propietarios les exigieron una suma elevada para mantenerse en el local y que ahora continúan elaborando productos desde su casa.
Un hombre consideró que el problema no es tanto la falta de compras sino la reticencia a reducir los precios de los alquileres.
Otra vecina explicó que la caída se debe al aumento del precio de la materia prima y de los costos operativos, lo que elevó los precios por encima de lo que la población puede pagar, especialmente la clase trabajadora; comparó la situación con la crisis de los años 90 y señaló que, según su experiencia, los rubros textil y panadero suelen resentirse con estas políticas económicas.
Martín Pinto, presidente de la Federación de Panaderos de Merlo y secretario general de la Cámara de Industriales Panaderos de la Provincia de Buenos Aires (CIPAN), afirmó que el sector atraviesa una de sus peores crisis, con una caída del 60% en las ventas, el cierre de miles de comercios y un fuerte aumento de los costos operativos.
En declaraciones a la Radio Pública del Oeste, Pinto señaló que el consumo de pan es un indicador del poder adquisitivo de las clases medias y bajas y que la caída histórica del 60% refleja que muchas familias ya no pueden acceder a alimentos básicos como pan, leche y carne.


