El gesto de Milo J en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México marcó el cierre de una etapa de su gira mundial y, a la vez, se transformó en un homenaje tras el fallecimiento de Carlos “Indio” Solari. En un estadio lleno, el artista eligió rendir tributo al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota vistiendo una remera de Oktubre, el emblemático disco de la banda platense, pocas horas después de conocida la noticia.
El público mexicano presenció un momento cargado de simbolismo: la nueva generación de la música argentina, representada por Milo J, reconoció en escena la influencia del Indio. Las imágenes del concierto se difundieron rápidamente en redes sociales, donde seguidores de ambos músicos valoraron el homenaje en medio de la conmoción.
Indio Solari murió el 5 de junio a los 77 años en su domicilio de Parque Leloir. Según el informe preliminar de la autopsia, el músico sufrió un ACV hemorrágico mientras estaba en la pileta climatizada de su casa. La fiscalía de Morón indicó que no hubo signos de ahogamiento y que el deceso fue inmediato. El cuerpo fue hallado por su cuidadora, que avisó a la familia y a los servicios médicos.
En paralelo al homenaje de Milo J, miles de personas comenzaron a reunirse en el Parque Los Derechos del Trabajador, en Villa Domínico, para despedir a Solari. El velatorio, previsto para el domingo siguiente al fallecimiento, fue anunciado como un acto multitudinario, con estimaciones de cientos de miles de asistentes. La escena en las calles, con cánticos, bombos y banderas, evocó el ambiente que acompañó durante décadas a las presentaciones del Indio y su banda.
Durante el show en México, Milo J interpretó canciones de su disco multipremiado La Vida Era Más Corta y compartió el escenario con invitados como Agarrate Catalina y Paula Prieto. La presentación cerró la primera etapa de su LVEMC Tour Mundial, que abarcó cerca de 30 conciertos en 17 ciudades de 10 países. Ese año, el músico obtuvo 13 Premios Gardel, incluido el Gardel de Oro al disco del año, y su participación en Tiny Desk para NPR superó los 10 millones de reproducciones.
El tributo de Milo J condensó el sentimiento de una generación y la continuidad de un legado artístico. Tras la noticia del fallecimiento de Solari, el público argentino y latinoamericano se volcó a las calles y a las redes para expresar dolor y admiración, y la música se presentó como un puente entre distintas épocas y voces.
El homenaje en México tuvo lugar en la primera noche después de confirmada la muerte del músico. El cantante usó una remera de Oktubre durante el concierto, un gesto celebrado por los presentes y que se volvió viral en redes. De este modo, Milo J se sumó a las muestras de reconocimiento que surgieron en Argentina y otros países, reafirmando la influencia de Solari en varias generaciones.
La despedida de Indio Solari en el Parque Los Derechos del Trabajador, en Villa Domínico, reunió a una multitud sin precedentes: la fila para ingresar al Microestadio Gatica alcanzó los ocho kilómetros, extendiéndose hasta el límite con la Ciudad de Buenos Aires. Voceros del Ministerio de Seguridad estimaron la presencia de cerca de un millón de personas en las inmediaciones del predio.
El velatorio comenzó a las 10 de la mañana, una hora antes de lo previsto, ante la llegada sostenida de fanáticos. El auditorio habilitado, con capacidad para 180 personas por turno, resultó insuficiente frente a la magnitud de la convocatoria, que desbordó la avenida Bartolomé Mitre por más de 70 cuadras hasta el Puente Pueyrredón.
Durante la madrugada previa, cientos de seguidores se mantuvieron en vigilia frente al predio municipal, y la asistencia creció rápidamente, lo que motivó la apertura anticipada de las puertas. No se fijó una hora límite para el ingreso al velatorio y las autoridades evaluaban extender la despedida hasta el lunes o incluso el martes según la afluencia.


