8 de junio de 2026
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Ananá: bromelina para reducir inflamación y recuperar músculos

El ananá va más allá de ser una fruta tropical refrescante: contiene bromelina, una enzima que actúa sobre las proteínas y puede contribuir a disminuir la inflamación. Esta sustancia está presente tanto en el fruto como en el tallo, siendo este último la parte con mayor concentración.

En los últimos años creció el interés científico por la bromelina, sobre todo por su posible papel en la reducción de molestias inflamatorias asociadas a la osteoartritis, al dolor muscular y a la recuperación tras cirugías, según investigaciones recogidas por el National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH) y reseñadas en Sport Life.

Propiedades y beneficios de la bromelina

La bromelina ha sido estudiada por sus efectos sobre diversos procesos fisiológicos. Consumir ananá de forma regular puede ayudar a moderar la inflamación y a facilitar la digestión de proteínas.

Algunos estudios señalan que la bromelina puede aliviar molestias musculares y favorecer la recuperación después de lesiones leves o intervenciones dentales.

Además, el ananá aporta vitamina C, que contribuye al fortalecimiento del sistema inmunitario y a la síntesis de colágeno.

Entre otros efectos, la fruta muestra capacidad antioxidante frente al estrés oxidativo, un factor vinculado al envejecimiento prematuro. Investigaciones publicadas en la revista Nutrients indican que este efecto contribuye a preservar la salud celular. La bromelina y otros compuestos del ananá también pueden facilitar la hidratación, el funcionamiento de las defensas y la digestión mediante la descomposición de proteínas.

Cómo consumir ananá para aprovechar la bromelina

Una forma recomendable de consumo es la fruta fresca y madura en porciones moderadas, por ejemplo una o dos tazas al día. Preparar jugo natural sin colar ayuda a conservar las enzimas, pero conviene beberlo de inmediato para evitar su degradación. El ananá puede incorporarse en ensaladas, cócteles o como refrigerio entre comidas.

Las versiones procesadas, como la piña enlatada o cocida, pierden buena parte de su actividad enzimática durante el procesado. Por ello, si se busca aprovechar sus propiedades antiinflamatorias, es preferible la fruta fresca frente a las alternativas industriales.

Precauciones y efectos adversos de la bromelina

Aunque la piña y la bromelina ofrecen beneficios, el consumo excesivo puede provocar efectos secundarios, como molestias digestivas, diarrea o irritación estomacal. Además, la bromelina puede interactuar con medicamentos anticoagulantes, lo que podría aumentar el riesgo de sangrado; las personas que toman estos fármacos deben consultar a un profesional antes de aumentar la ingesta de piña o de tomar suplementos de bromelina.

Un consumo responsable suele ser seguro para la mayoría, pero es importante respetar las cantidades recomendadas y vigilar posibles reacciones adversas, especialmente en quienes tienen sensibilidad digestiva o siguen tratamientos farmacológicos.

El ananá como complemento ante la inflamación

Esta fruta puede ser un complemento útil en procesos inflamatorios leves, pero no debe sustituir tratamientos médicos, sobre todo en casos de inflamación crónica o enfermedades graves.

La información recogida en Sport Life subraya que aprovechar las propiedades de la bromelina es una opción natural que puede integrarse en otras estrategias de cuidado de la salud. Esa incorporación debe hacerse siempre bajo supervisión profesional para evitar riesgos y asegurar una adecuada combinación con otros tratamientos o indicaciones médicas.

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