El aumento de locales vacíos en la avenida 14 de Berazategui volvió a poner en evidencia la delicada situación del comercio local. Un relevamiento de FM Intermix muestra persianas bajas, negocios que cierran y un creciente número de carteles de alquiler en una de las principales arterias comerciales del distrito.
El fenómeno ocurre en un contexto de fuerte retracción del consumo vinculado al programa económico impulsado por el presidente Javier Milei. La caída del poder adquisitivo, junto con aumentos de tarifas, alquileres y costos operativos, afecta en particular a los comercios pequeños y medianos, que registran ventas en descenso.
No se trata de un caso aislado: en distintos puntos del Conurbano bonaerense, como Quilmes, Florencio Varela y otros centros urbanos, también se observan locales desocupados en zonas que antes eran comercialmente dinámicas.
Comerciantes consultados por medios locales coinciden en que sostener la actividad es cada vez más difícil. Señalan que las ventas no se recuperan, que el consumo permanece estancado y que los gastos fijos continúan subiendo.
La proliferación de vidrieras vacías pone de manifiesto el impacto de las políticas de ajuste en la economía real. Mientras el Gobierno nacional resalta indicadores macroeconómicos y el equilibrio fiscal, en las calles los comercios bajan sus persianas y familias pierden fuentes de ingreso.
El panorama genera preocupación por el futuro de cientos de emprendimientos y comercios que integran el entramado productivo local y que atraviesan uno de los momentos más difíciles de los últimos años.


