Israel acusó este domingo al régimen iraní de “mentir” luego de que Teherán amenazara con suspender las negociaciones con Estados Unidos y pusiera en duda la capacidad de Washington para cumplir sus compromisos, en respuesta a un bombardeo israelí sobre el barrio de Dahieh, en el sur de Beirut. La escalada diplomática ocurre en un momento delicado del proceso de paz en Oriente Medio, con un acuerdo que el presidente Donald Trump había anunciado para este domingo pero que aún no se ha concretado.
La cancillería israelí respondió en X a una publicación del presidente del Parlamento iraní y jefe del equipo negociador, Mohamed Baqer Qalibaf, quien cuestionó la voluntad y la capacidad de Estados Unidos para respetar lo pactado. Israel atribuyó el ataque a un bastión de Hezbolá en el sur de Beirut, que dejó tres muertos y quince heridos tras el impacto de cuatro misiles guiados contra un edificio utilizado por la organización. Jerusalén defendió la operación como respuesta al lanzamiento de tres proyectiles desde el Líbano hacia comunidades del norte de Israel —que cayeron cerca de Shomera y Shlomi sin causar víctimas— y al derribo, el día anterior, de varios drones iraníes sobre el estrecho de Ormuz.
El primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, respaldaron la acción en un comunicado conjunto: “Israel no tolerará ningún ataque contra su territorio”. Netanyahu, que ha tenido diferencias públicas con Trump por las peticiones de Washington de moderar la ofensiva en el Líbano, afirmó que las operaciones continuarán mientras Hezbolá siga atacando.
El acuerdo, en punto muerto
La escalada complica aún más un proceso negociador que este domingo permaneció sin fecha de cierre definida. La agencia iraní Fars informó que Teherán no ha tomado una decisión final sobre el protocolo de acuerdo negociado con Washington, cuyo contenido incluye la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y el inicio de un periodo de 60 días de conversaciones sobre el programa nuclear iraní. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, no descartó un acuerdo “en los próximos días”, pero evitó fijar plazos concretos.
El enfrentamiento entre Israel y Hezbolá se remonta al 2 de marzo, cuando el grupo comenzó a lanzar proyectiles contra territorio israelí en solidaridad con Irán, que había sido atacado dos días antes por Estados Unidos e Israel. En teoría existe una tregua desde mediados de abril, pero las hostilidades no se han interrumpido. El sur del Líbano ha sufrido especialmente: testimonios y fotografías de la AFP muestran localidades arrasadas por las ofensivas israelíes y la evacuación de 29 pueblos.
La mediación está a cargo de Pakistán y Catar. Negociadores cataríes viajaron a Teherán el domingo por la mañana para intentar destrabar las conversaciones en una jornada que prometía ser histórica y que, con el paso de las horas, acumuló nuevas complicaciones.


