30 de julio de 2026
Buenos Aires, 12 C

Reforma del Autódromo de Buenos Aires para recibir la F1

El Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez atraviesa la mayor reforma estructural de sus 74 años para poder recibir a la Fórmula 1, que no corre en Argentina desde el 12 de abril de 1998, cuando ganó Michael Schumacher con Ferrari.

La posibilidad de que continúen las cancelaciones en Medio Oriente —como la del Gran Premio de Arabia Saudita— y los cambios en el calendario (con carreras de la región que podrían reubicarse o ser sustituidas) abren una ventana para que Buenos Aires sea candidata a una fecha en 2027.

Formula One Management (FOM) y la FIA siguen con atención estos movimientos. Ante el riesgo de que varios eventos en Medio Oriente queden fuera del calendario, se trabaja para que el Autódromo esté listo como posible reemplazo.

En paralelo, la ciudad ya está preparada para recibir el Campeonato Mundial de Motociclismo (MotoGP, Moto2 y Moto3), con contrato confirmado para 2027–2030 y fechas potenciales a comienzos de abril. La FIM visitará en septiembre para evaluar las obras y avanzar en la homologación Clase A.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires amplió las tareas de remodelación con el objetivo de alcanzar la certificación de Grado 1 de la FIA y estar en condiciones de ocupar una plaza en el calendario de 2027 si surgiera la oportunidad.

Se construyen 32 boxes de siete metros de frente en un nuevo edificio que también alojará áreas técnicas bajo la torre de control. El complejo tendrá al menos 12.047 m2 cubiertos y 6.214 m2 descubiertos; el primer piso será apto para MotoGP y se añadirá una segunda planta para la F1.

Se construye un nuevo túnel previa a la primera curva, de 4,6 metros de altura y unos 11 metros de ancho (dos carriles de 3,6 m y una vereda de 2,6 m) para permitir el tránsito de camiones y vehículos acreditados. El túnel antiguo permanecerá para servicios (seguridad, bomberos, ambulancias) y se conservará el paso peatonal existente.

Las obras avanzan con pruebas de asfalto y el montaje del nuevo drenaje, diseñado para evitar los anegamientos que afectaban al circuito. El sistema tendrá captación superficial, una fase intermedia de drenaje y camas de desaceleración: en total se instalarán alrededor de 18.000 caños conectados a dos cuencas, una de las cuales descargará en el Riachuelo y otra por debajo de la Horquilla.

El trazado presentará desniveles y peraltes que crearán sectores técnicamente exigentes, como la futura curva 9, con una pendiente longitudinal del 4,2% y un peralte del 4%, una de las zonas más desafiantes del circuito.

El pavimento será una mezcla asfáltica diseñada ad hoc; se colocarán 4.400 metros de pianos conforme a las especificaciones de la FIA y la FIM. Además se ensanchará la calle de boxes, se levantará un nuevo muro de boxes y se reforzarán las medidas de seguridad: defensas con muñecos de goma y Tech-Pro, camas de leca, muros, vallas de contención mínimas de 12 metros y calles internas para servicios. El perímetro actual de alambrado será reemplazado por un cerramiento rígido de hormigón, con secciones premoldeadas permeables y bloques de hormigón.

La inversión estimada en la obra es de 100 millones de dólares. El proyecto se desarrolla por la Ciudad, a través de la Secretaría de Deportes, en colaboración con la empresa del ingeniero Hermann Tilke, con la participación de su equipo.

La configuración pensada para una posible vuelta de la F1 tendrá 4.900 metros y 15 curvas (9 a la derecha y 6 a la izquierda), con 18 metros de ancho en la recta principal y 12 metros en el resto; se esperan velocidades máximas alrededor de 340 km/h, un promedio estimado de 225 km/h y tiempos de vuelta en torno a 1 minuto y 18 segundos. La nueva horquilla tendrá un peralte de 10 grados. Para MotoGP se prevé un circuito de 4.300 metros con rectas de 800–1.000 metros que permitirían velocidades superiores a 300 km/h.

Con estas reformas se habilitarán hasta doce variantes de trazado: tres orientadas al motociclismo (incluyendo variantes con horquillas), una para F1 y varias alternativas que conectan directamente con la recta principal o la Horquilla Media; también habrá opciones para categorías nacionales y para un nuevo trazado que integra la zona histórica del lago.

Se incrementará la capacidad de público: se espera recibir más de 80.000 espectadores durante un fin de semana de MotoGP (el aforo previo era de 60.000) y para la F1 se proyecta una capacidad cercana a 150.000 asistentes. Para ello se instalarán 29 tribunas tubulares, tres nuevas tribunas de hormigón y se construirán dos nuevos accesos (sobre Avenida 27 de Febrero y Avenida Roca al 5.900), además de renovar sanitarios y tribunas existentes.

El canon anual aproximado para la F1 ronda los 40 millones de dólares en contratos de cinco años. La inversión será público-privada; en la promoción local participará el Grupo OSD, con experiencia en la negociación del regreso del MotoGP en 2014 y del Mundial de Superbike en 2018.

La situación en Medio Oriente podría facilitar la inclusión de Buenos Aires, pero el panorama es complejo: en América ya hay seis eventos con contratos a mediano y largo plazo (Miami, Canadá, Brasil, Austin, Las Vegas y México). Además compiten otros países interesados en fechas, como Tailandia (con ofertas económicas elevadas), Sudáfrica, Ruanda, Turquía y Portugal. Si la F1 regresara a Argentina lo más probable sería a partir de 2028, condicionada por renovaciones y rotaciones del calendario.

Hoy existen alrededor de 50 circuitos Grado 1 en el mundo; si el trazado porteño cumple los estándares se sumaría a esa lista y sería una opción ante demandas del calendario. El secretario de Deportes de la ciudad, Fabián Turnes, dijo que se están unificando etapas de obra para estar listos ante una oportunidad y mencionó un interés preliminar del WEC para julio de 2027, siempre que se pueda coordinar con Brasil.

Las obras avanzan según el cronograma y se prevé su finalización el 1 de febrero, fecha fijada para realizar una carrera de prueba —posiblemente del Superbike Argentino— que permitirá detectar y corregir fallas en los dos meses siguientes.

El Autódromo volvió a manos del Gobierno de la Ciudad en 2017 y ocupa 190 hectáreas. Inaugurado el 9 de marzo de 1952, fue sede de 20 Grandes Premios de F1 en distintos periodos (1953–60, 1972–81 y 1995–98) y recibió múltiples ediciones del Campeonato Mundial de Motociclismo y del Mundial de Autos Sports (hoy FIA WEC). A lo largo de su historia se usaron trazados y extensiones que incluyeron la Avenida General Paz y la Autopista Ricchieri, mostrando una evolución constante del circuito.

La remodelación concilia la pérdida de sectores clásicos —como la S del Ciervo o algunos trazados históricos— con la expectativa de devolver al Autódromo porteño su lugar entre los escenarios internacionales de primer nivel.

LAS OBRAS EN EL AUTÓDROMO DE BUENOS AIRES

Crédito de las fotos: Gustavo Gavotti

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