MIÉRCOLES, 17 de junio de 2026 (HealthDay News) — Muchos adultos mayores presentan delirio tras una cirugía, caracterizado por confusión y desorientación al despertar de la anestesia.
Sin embargo, la capacidad de los hospitales para detectar y tratar el delirio postoperatorio varía significativamente, según un nuevo estudio.
Los hospitales certificados en cirugía geriátrica examinan a casi todos los pacientes mayores para detectar delirio después de una operación, informaron los autores en el Journal of the American College of Surgeons.
En contraste, aproximadamente la mitad de los centros sin esa certificación realiza cribados rutinarios para identificar el delirio en pacientes mayores.
“Mucho delirio, especialmente en adultos mayores, es hipoactivo —es la forma silenciosa en la que el paciente está retraído o letárgico. Si no se realiza un cribado rutinario, estos casos pasan desapercibidos y pueden confundirse con fatiga”, dijo la investigadora principal, la Dra. Sarah Remer, residente de cirugía general en el Loyola University Medical Center en Maywood, Illinois.
“Algunos hospitales pueden hacer cribado solo cuando un paciente tiene delirio hiperactivo y clínicamente muy evidente, utilizando esencialmente una herramienta de cribado para confirmar un diagnóstico en lugar de adelantarse a él”, añadió Remer en un comunicado de prensa.
El estudio analiza el Programa de Verificación de Cirugía Geriátrica (GSV) del American College of Surgeons, un programa de mejora de la calidad centrado en prevenir complicaciones comunes en pacientes mayores, como el delirio, las caídas y la neumonía.
Según las notas de fondo del estudio, alrededor del 25% de los pacientes mayores desarrollan delirio tras una cirugía.
Para la investigación se siguió a casi 98.000 personas de 75 años o más que se sometieron a cirugías hospitalarias en 2024.
En términos globales, aproximadamente la mitad de los pacientes (53%) recibió cribado para delirio tras la intervención.
En hospitales con certificación GSV, más del 94% de los pacientes fueron examinados para detectar delirio, frente al 53% en hospitales sin esa certificación, informaron los investigadores.
Pese a la diferencia en las tasas de cribado, la proporción de diagnósticos de delirio fue similar entre ambos grupos: alrededor del 11% en hospitales con GSV frente a casi el 13% en hospitales sin GSV.
Los pacientes con delirio atendidos en hospitales certificados por el GSV tendieron a tener estancias hospitalarias más cortas y menos episodios de hospitalización prolongada, según los resultados.
“El delirio se asocia con estancias más largas, peores resultados y mayores costes sanitarios. Nuestros hallazgos sugieren que uno de los mayores beneficios del GSV podría residir en procesos de atención estandarizados y multidisciplinares que favorecen la prevención, el reconocimiento precoz y la recuperación temprana”, señaló Remer.
“El cribado rutinario del delirio es importante porque permite detectarlo de forma temprana, intervenir y evaluar los factores que lo desencadenan”, añadió.
Remer indicó también que las familias pueden colaborar con el equipo médico observando cambios en sus seres queridos tras una operación.
“Los familiares y cuidadores suelen ser los primeros en notar alteraciones sutiles en el pensamiento o el comportamiento de un paciente”, explicó Remer. “Ver a un ser querido confundido tras la operación puede ser angustiante, pero los familiares ayudan a orientar al paciente y a alertar al equipo clínico ante cualquier cambio repentino. Tus observaciones pueden ser extremadamente valiosas porque conoces mejor a esa persona.”
Remer afirmó que los hospitales pueden tomar medidas prácticas para reducir el riesgo de delirio postoperatorio. Entre las recomendaciones destacan:
Asegurarse de que los audífonos y las gafas se devuelvan al paciente lo antes posible.
Mantener un reloj y un calendario visibles para ayudar a la reorientación.
Permitir que la iluminación de la habitación siga un ciclo natural de día y noche, con luz durante el día y oscuridad por la noche.
Ayudar a los pacientes a mantenerse despiertos y comprometidos conversando sobre personas, lugares y eventos familiares y actuales.
Más información
Johns Hopkins Medicine ofrece información adicional sobre el delirio.
FUENTES: Comunicado de prensa del Colegio Americano de Cirujanos, 10 de junio de 2026; Journal of the American College of Surgeons, 10 de junio de 2026


